viernes, 9 de diciembre de 2016

06/12/2016 GOBERNADOR GREGORES - EL CALAFATE (329 km.)
A UN PASO DEL GRAN GLACIAR "PERITO MORENO"

Después de desayunar en el hotel comprobamos que todo estaba seco. Recogemos y nos subimos de nuevo a la moto.
El paisaje no cambia en absoluto, parece un "déja vú". Kilómetros y kilómetros en linea recta y un fuerte viento que nos empuja a uno y otro lado de la carretea. Por suerte la lluvia nos iba a respetar en esta jornada.
Circulamos por la carretera 29 desde "Gobernador Gregores" hasta conectar de nuevo con la Ruta 40, y justo tomarla comienza un tramo de 73 km. de ripio.
Vamos con algo de temor ya que la noche anterior una trabajadora del Hotel nos informó que había gente que había tenido que dar la vuelta porque esa zona estaba llena de barro y les era imposible avanzar. Nosotros decidimos arriesgarnos y tirar hacia adelante. Si estaba mal ya buscaríamos una alternativa para avanzar.
Y lo cierto es que el estado es mejor que el de la carretera Austral. A Romà se le ve cómodo y disfrutando de la conducción. En un momento dos motoristas de ruta nos pasan a una velocidad un poco elevada para el terreno que estamos pisando. Nosotros seguimos a nuestro ritmo, sin prisa pero sin pausa. Unos cuantos kilómetros más adelante nos parece ver que alguien ha sufrido un accidente. Nos paramos para ver que ha sucedido. Se trata de uno de los dos motoristas que nos había pasado, su moto había resbalado y se había ido al suelo. Por suerte el conductor se encuentra bien y nos agradece el ofrecimiento.
Seguimos nuestro camino. Dejamos atrás la zona de ripio que se ha ido intercalando con grandes tramos de tierra y arena, asimilándose a un circuito de enduro y volvemos a tomar carretera asfaltada. Ya no la dejaremos hasta llegar a nuestro destino, el pueblo de "El Calafate".
Lo primero que hacemos es ir al súper para seguir con nuestro "modo ahorro". Compramos para comer pasta y unas chuletas de cerdo.
Nada más salir nos dirigimos al hostel "El Glaciar" ya que Romà le había echado el ojo antes de iniciar la ruta. Nos hospedaremos una noche en habitación compartida sin desayuno por unos 250 pesos argentinos (15€). El hostel es muy grande, hay muchas habitaciones y mucha gente de todas las nacionalidades y edades.
Comemos, nos aseamos y descansamos un rato. Nos han dado una habitación para tres personas en la otra punta de la entrada principal del recinto y por ahora no tenemos compañero de habitación.
Por la tarde nos vamos al pueblo a dar un paseo. Claramente se ve que es un destino turístico, está repleto de establecimientos que ofrecen excursiones a los distintos glaciares que hay en la zona, paseos en barco o en kayac, diferentes trekkings, etc. A cada paso encontramos tiendas que venden souvenirs: pegatinas, parches, imanes para la nevera, recipientes para el mate y todo lo que te puedas imaginar. Romà quiere comprar algún recuerdo de la "Ruta 40" y sin mirar mucho entra en una tienda en la que escoge un imán y un parche. Son bonitos pero el precio que nos cobran no lo valen. El "modo ahorro" se ha ido al garete, pero se le puede perdonar.
A la vuelta al hostel nos informan que tenemos compañero de habitación, se trata de "Thiago" y es brasileño. Un chico joven, guapo, con cuerpo esculpido de gimnasio y moreno de piel, con pelo negro y barba de tres días. Rápidamente entablamos conversación y se ve muy agradable. Nos cuenta que está estudiando medicina en Buenos Aires desde hace 5 años y que ahora se encontraba de vacaciones. La conversación se alarga durante la cena y pasamos un rato de risas al contarle nuestros anécdotas del viaje.
Antes de dormir llega el "MHA" (Momento Hijos de la Anarquía) y en cuanto termina se cierra el telón...

Mapa de ruta:


jueves, 8 de diciembre de 2016

05/12/2016 CHILE CHICO - GOBERNADOR GREGORES (427 km.)
SALTO A ARGENTINA

El MODO AHORRO sigue funcionando. Preparamos para desayunar unos huevos revueltos con pan recién tostado y tomamos un zumo de manzana, mucho mejor de lo que hemos desayunado en algún que otro restaurante. Mientras yo estoy en los fogones Romà prepara los bocadillos para la comida.
Durante el paseo por el pueblo vimos que había algún establecimiento que se encargaba de hacer el seguro internacional. Así que fuimos a ver si lo podíamos conseguir. No éramos conscientes que una nueva gimcana estaba a punto de comenzar. Eran las 10h pasadas y vamos camino a un establecimiento que debía abrir a las 09h. Estaba cerrado. Romà pregunta en la tienda de al lado si saben si abriría a lo que le contestan que la persona encargada iba cuando quería y que si queríamos hacer el seguro podíamos ir al puerto. Nos acercamos a otro local que estaba muy cercano y que debía abrir a las 10h. Lo mismo, estaba cerrado. Así que después de dos fiascos nos vamos hacia el puerto. Allí no hay ningún local que haga presagiar que vendan seguros. Nos acercamos a un puesto cercano y nos dicen que es en el puerto, donde venden los billetes para el ferry. Le señalo a la chica si era el mismo sitio donde ya habíamos estado y nos dice que sí, que mirásemos bien. Volvemos para allí y aunque miramos para todas partes no sabemos ver nada excepto un restaurante, ¿será ahí? Dejamos la moto y en cuanto nos acercamos vemos un letrero pequeño que anuncia la venta del seguro. Entramos en el restaurante y nos indican que es al fondo del local. Vamos para allí y vemos una chica que está detrás de una barra donde todos los tablones que hay anuncian bocadillos, zumos, bebidas, cafés... no puede ser ahí! No obstante le preguntamos y nos dice que sí, que ahí es donde se tramitan los seguros internacionales. Nuestra cara de asombro lo dice todo. Un nuevo problema nace cuando nos informa que se debe pagar en efectivo. No nos queda nada y tenemos que ir a sacar dinero. Así lo haremos.
Mientras yo estoy en el cajero, Romà se vuelve a acercar al primer sitio que fuimos y está abierto. Me acerco y lo veo que ya ha empezado a tramitarlo. La mujer le explica que el seguro internacional cubre todos los países miembros de "Mercosur" (Mercado Común del Sur, un proceso de integración regional al que están adheridos casi todos los países de sudamérica) por lo que Romà me plantea la posibilidad de hacer el seguro para cuatro meses. Yo no lo tengo muy claro porque esa información se la han dado vía telefónica y ya se sabe que las palabras se las lleva el viento. Le pido si me puede enseñar algún seguro internacional que haya hecho anteriormente ya que si esa información es correcta debería estar especificada en algún sitio. La mujer hace lo que puede, abre una ventana en el ordenador, la cierra, deambula sobre los iconos tratando de buscar algo que quizá ni ella misma sabe que lo está buscando, cuando de repente una bombilla a modo de "tebeo" se posa sobre su testa, "creo que tengo un seguro internacional en mi coche, ahora vengo!". En pocos segundos vuelve con varios documentos y nos muestra la póliza. La reviso de arriba a abajo y exactamente pone que los países que cubre son "Argentina, Uruguay, Brasil, Paraguay y Bolivia".
Ella se justifica diciéndonos que aunque ponga eso cubre todos los países de la zona "Mercosur" y que volverá a llamar para que se lo confirmen. Romà y yo debatimos sobre que vamos a hacer. Finalmente le decimos a la mujer que no podemos fiarnos de estar en todos los países que vamos a visitar simplemente porque en una llamada se lo confirmen, cuando en la póliza no salen especificados, por lo que al final haremos el seguro para dos meses y medio, que es cuando creemos que estaremos por Bolivia.
La mujer se pone manos a la obra, pero algo sucede, la conexión a internet no le funciona. Pregunta en la tienda de al lado y la red se ha caído. Nos comenta que debemos ir a un locutorio para poder hacerlo. La acompañamos no muy lejos de su local y allí empieza a rellenar los datos que le pide la página web de la aseguradora. Ella va a su ritmo, busca cada letra en el teclado como si fuese la primera vez que se pone frente a uno de ellos, igual le pasa con los números. Yo me empiezo a desesperar y en un momento le ayudo a teclear algunos datos.
Finalmente, después de más de dos horas y de haber puesto a prueba nuestra paciencia...  "habemus seguro"! Nos ha costado 25.000 pesos (35€) por mes., un total de 58.300 pesos.
Subidos en la moto nos dirigimos hacia la cercana frontera de Chile. No hay nadie y los trámites van rápidos. Al salir circulamos unos pocos kilómetros hasta topar con la frontera Argentina. Todo correcto, excepto que es Romà quien debe indicarle en que lugar van los sellos en el "permis du passage" de la moto y cuales son los documentos que debe quedarse y cual entregarnos. Realmente parece increíble!
El paisaje cambia radicalmente, lo que eran bosques frondosos, extensos campos cargados de vegetación, kilométricos lagos, ríos transparentes y gigantes montañas nevadas se ha transformado en bastas lagunas secas, dunas desérticas y carreteras kilométricas en linea recta que parecen no acabar. Los caballos y las vacas han cambiado por "guanacos" (una especie de llama) y por "choiques" (muy similares a las avestruces).

El escenario es digno de cualquier fondo de película de "western" que hayamos visto. Aquí lo denominan "la pampa Argentina".
 
Con la necesidad de obtener moneda argentina llegamos hasta el pueblo "Perito Moreno". Romà está preocupado con la suciedad que tiene la cadena de la moto, lleva días comentando que la quiere limpiar, incluso ha hecho alguna infructuosa intentona. Sorpresivamente encontramos un centro de lavado. Les preguntamos cuanto nos cobrarían por limpiar la cadena y nos dicen que nos lo pueden dejar por 50 pesos argentinos. Nosotros que no tenemos ni idea de la equivalencia de su moneda nos vamos a sacar dinero. Buscamos un banco, muchos parecen estar cerrados, imaginamos que aún se ven los efectos del "corralito" de 2001. Por fin damos con uno y vemos que nos cobran una comisión de casi 100 pesos por sacar efectivo, sea la cantidad que sea. Romà decide preguntarle a los trabajadores del banco que aún están sentados en sus puestos. Pica a la puerta y le abre un "policía", o eso es lo que pone en su camiseta, aunque nosotros creemos que debe ser un vigilante de seguridad privado. Romà le pregunta si sabe a que precio está la moneda y el "policía" le responde que lo desconoce y que el banco ya está cerrado. Romà le insta a que le pregunte a algún trabajador de los que aún están en su puesto. El "policía" gira la cabeza para preguntar pero el "trabajador" sin dejarle decir ni una palabra le ordena directamente "ciérrale na más". El "policía" obedece las ordenes y sin mediar ni una palabra con Romà le cierra la puerta en sus narices.
Nos vamos a otro banco y vemos que las comisiones en los cajeros son las mismas.
Como no tenemos internet en el teléfono solo nos queda una opción, mirar la información que necesitamos en la guía "lonely planet". La conversión que nos da es de 1€ = 7 pesos.
Nos acercamos a otro banco para ver si la comisión por sacar dinero es menor o nula, pero no, es la misma. No hay remedio, pagaremos una elevada comisión cada vez que tengamos que retirar efectivo.
Al salir de ahí nos vamos al taller de limpieza. Un chico muy agradable y simpático del norte de Argentina limpia con esmero la cadena con "nafta" (gasolina) y luego la enjuaga con agua a presión. Mientras charlamos con él nos comemos los bocadillos que preparó Romà por la mañana. Le pagamos los 50 pesos (unos 7€) acordados.
Comidos y con la cadena limpia seguimos nuestra ruta con destino a un pueblo en medio de la nada "Bajo Caracoles" que será donde podremos repostar gasolina.
De camino disfrutamos de unas impresionantes vistas a la pampa, en varias ocasiones cruzan guanacos por delante nuestro, por suerte la carretera está bien asfaltada.
Pero de repente comienza a lloviznar y el famoso y temible viento patagónico se empieza a sentirse notablemente, pero estamos a menos de 15 km. para llegar al pueblo y decidimos seguir. Al fin y sin grandes sustos llegamos a "Bajo Caracoles". Se trata de cuatro casas con un hotel que son los que tiene el monopolio de la gasolina en la zona, no hay otra en un radio de 200km.
Un hombre sale corriendo del hotel en cuanto nos ve llegar al surtidor y nos sirve gasolina. Le preguntamos como ve el tiempo para ir hasta el siguiente pueblo "Gobernador Gregores" y nos responde que cree que bien.
De golpe un chaparrón cae con fuerza y le pedimos de entrar en el hotel para equiparnos. El hombre accede como si no le quedase otro remedio.
Cuando nos dice que debemos pagarle 250 pesos por la gasolina (34€ aprox.) a Romà le cambia la cara y no puede reprimir su deseo de expresar la sensación de haber sido timado por un hombrecillo de campo " ¿sabe que es la gasolina más cara que he pagado nunca?, ¿me parece exagerado el precio?"y alguna cosa más que rumorea entre dientes. El hombre, que se le ve poco amigable le dice de malas formas y malcarado "si no te gusta haber preguntado antes, ahora que reclamás?". Romà intenta explicarle que no es nada contra él pero que le parece muy caro el precio de la gasolina. El hombre ni le mira a la cara y lo ignora por completo. Ahí terminamos toda conversación con el hombrecillo. Pagamos lo que se debe, nos equipamos para la lluvia y en cuanto para un poco retomamos ruta.
El paisaje apenas cambia, parece que estemos pasando todo el rato por el mismo sitio. La lluvia cae intermitentemente y la moto se apoya contra el fuerte viento en un ángulo obtuso.
Son 225 km. los que separan "Bajo Caracoles" de "Gobernador Gregores", el depósito de gasolina posiblemente no dará para llegar a la próxima "bomba". Cuando la luz de la reserva de gasolina se enciende doy gracias a la idea que tuvo Romà de comprar un bidón para llevar gasolina, una idea que en su momento detesté e incluso hice "bulling" al pequeño envase, pero que ahora nos iba a sacar de un buen apuro. Cuando el indicador electrónico de la moto refleja que nos queda gasolina para recorrer 1 km. Romà para y recargamos con los 4 litros que llevamos a cuestas.
Después de la etapa más larga tanto de kilómetros como de tiempo y una de las más complicadas, llegamos a "Gobernador Gregores", un pueblo de tamaño medio, sin ningún encanto y con bastantes alojamientos para dar cama y reposo a los viajantes que están de paso.
Ponemos gasolina y nos aconsejan un alojamiento que está justo al lado. El precio de la habitación doble es de 800 pesos (110€). Nos vamos espantados. Preguntamos en una hospedería y nos dicen que dormir en habitación compartida con desayuno nos costaría 350 pesos por persona. Nos volvemos a quedar patidifusos y le hago saber al chico que me ha atendido que los precios son desorbitados.
Nos acercamos a un tercer alojamiento, ahí una mujer de unos 70 años me informa que dormir en una habitación compartida sin desayuno nos costará 300 pesos. Otra locura. Parece que esos son los precios que barajan en ese pueblo.
Así que ya nos vamos a ir a lo más asequible, el camping municipal. Otra sorpresa, porque montar la tienda de campaña y dormir los dos nos saldría por 240 pesos, aunque nos puede hacer una oferta y dejarlo por 170 (casi 30€). Lo vemos exagerado considerando que nosotros en Chile dormíamos los dos por apenas 30€ en un hostel con desayuno. Así que aunque el tiempo estaba inestable decidimos irnos a acampar a la montaña.
De repente una tormenta estalló en el cielo impactando a modo de fuerte lluvia sobre nosotros. La idea de acampar se empezó a difuminar en mi cabeza, pero Romà seguía metido de pleno en el MODO AHORRO y nada lo iba a frenar en su empeño.
A lo lejos vimos un Hotel, ¿y por qué no hacer una última prueba? Preguntamos y los precios eran los mismos, 350 pesos por cabeza con desayuno. De nuevo no entendíamos como podía ser todo tan caro! Ya nos habían dicho que Argentina era más caro que Chile, pero ¿tanto? Nuevamente una luz se iluminó en nuestra mente cuando le preguntamos al joven que nos atendió "¿pero, a cuánto equivale un dólar en pesos Argentinos?" "A 16 pesos aproximadamente" nos respondió. Nos lo aseguró incluso lo buscó por internet!! Así que todos nuestros enfados por los precios que manejaban en Argentina (la comisión del banco, el precio de la gasolina, el precio de los alojamientos, etc.) habían sido por un error de cálculo nuestro!!! Jajaja, menudos pardillos!!!
Al recalcular decidimos volver al alojamiento de la mujer mayor. De camino la tromba de agua descargó con agresividad sobre nosotros. En cuanto abrió la puerta y nos vio chopos pidiéndole refugio su rostro se tornó enfurruñado "antes que estabais secos no quisisteis quedaros y ahora que estáis así de mojados me pedís una habitación". Como condición comenzó a darnos indicaciones del orden y de como debíamos descargar el equipaje (indicaciones claramente destinadas a que le manchásemos lo menos posible su comedor que era por donde debíamos pasar a las habitaciones). Le preguntamos si tenía alguna zona de aparcamiento para dejar la moto y con unas indicaciones manuales a modo de abanico nos explicó que a la vuelta su marido tenía una carpa donde poder dejarla. Romà quería saber exactamente donde estaba dicha carpa y la mujer molesta le respondió "mira chico, ¿que te crees que te vamos a robar la moto?". Ya sin mediar más palabras y los dos mirándonos con cara de sorpresa oímos que la mujer nos dice "miren, si lo van a complicar todo mejor se buscan otro sitio" y nos cierra la puerta en las narices.
Yo a modo de poner paz intenté disculpar a la mujer, pero eso que con Romà no funciona y es más, si cabe hace que aumente su enfado, tomó la decisión de vengarse. Y ¿cómo lo hizo? Pues como tenía ganas de miccionar y no habíamos podido ir al baño de esa "adorable ancianita" lo consumó en los aledaños de su puerta. Si bien cabe decir en defensa de mi "cliente", llovía mucho y rápidamente ese orín se iba a dar  un baño en el alcantarillado de "Gobernador Gregores".
Así que tirados en la calle de la mano de Dios y con una lluvia que no cesaba decidimos volver al lugar que mejor nos habían tratado, el Hotel "Cañadón León".
Nos costó la noche con desayuno incluido 650 pesos (38€) los dos. Se trataba de un hotel en toda regla, nada de habitaciones ni baños compartidos, ¿qué más se podía pedir?
Pero toda la aventura no termina ahí. Al entrar a la habitación la que llamamos "la gorda", que es la bolsa estanca donde llevamos todo menos la ropa de vestir, y abrirla para sacar de su interior los cargadores, MALDICIÓN! Todo está mojado! La bolsa no era tan estanca como pensábamos y hay que sacarlo todo e ir disponiéndolo por toda la habitación con la esperanza de que al día siguiente se haya secado. Suerte tenemos que en el baño hay secador y podemos avanzar trabajo con los objetos más delicados.
Una vez convertida nuestra habitación en un mercadillo, nos duchamos y nos vamos a cenar al mismo restaurante del Hotel. Todo está rico, pero la mejor noticia es que la cerveza es bastante económica, una "Quilmes" de litro nos cuesta 70 pesos (4€), eso quiere decir que en el súper debe costar más o menos la mitad.
Después de un día muy intenso nos vamos a la cama. Descanso merecido...

Mapa de ruta:
EXTRA EXTRA!!       


Esta entrada va a ser algo diferente, es una entrada de varios. Cosas inconexas pero a mi parecer interesantes que se merecen si más no hacerles referencia.

Una frase muy adecuada
Empezaré por compartir un escrito que alguien me envió un día y que refleja bastante bien el motivo por el que emprendí este viaje. Es un fragmento de la película "comer, rezar, amar". Dice así: "Una fuerza de la naturaleza que se rige por leyes tan reales como la ley de la gravedad. La regla de la física de la búsqueda viene a decir algo así: si tienes el valor de dejar atrás todo lo que te protege y te consuela, puede ser cualquier cosa como tu casa o viejos rencores y embarcarte en un viaje en búsqueda de la verdad, ya sea hacia el interior o lo exterior, y si estás dispuesto a que todo lo que te pase en ese viaje te ilumine, y si aceptas como tu maestro a todo el que te encuentres en el camino, y si estás preparado sobre todo a afrontar y a perdonar algunas realidades muy duras de ti mismo, entonces la verdad no te será negada."
Creo que poco hay que añadir.

Romà, el nuevo Almodóvar
Con tanto escribir se me pasó nombrar en mis entradas que Romà sigue editando sus videos y ya lleva subidos a la red 5.
Ahí van los links para que podáis verlos todos con solo hacer un click:
Vídeo 1: Romà Vidal 1
Vídeo 2: Romà Vidal 2
Vídeo 3: Romà Vidal 3 
Vídeo 4: Romà Vidal 4
Vídeo 5: Romà Vidal 5
Podéis suscribiros a su canal de youtube. Así cada vez que suba un nuevo vídeo una notificación os avisará de ello.

Hablemos un poco de Chile
Estamos a punto de abandonar Chile para entrar en Argentina (aunque volveremos a entrar por un corto período de tiempo para visitar las "Torres del Paine"). Podría hablar "harto" de Chile, pero tampoco me quiero hacer pesado. Intentaré ser breve e ir al grano.
Cosas que me han gustado de Chile:
1. La amabilidad de su gente
2. Su lenguaje
3. La belleza de su territorio y la gran diversidad que tiene
4. Parte de su gastronomía: el sabor de su fruta, sus "completos" y el pisco sour (aunque creo que es originario de Perú en realidad)
Cosas que no me han gustado de Chile:
1. El abandono extremo que hay de perros por las calles
2. El estrés de la gente, sobre todo en la ciudad de Santiago. Se nota bastante en la agresividad que muestran
3. La desorganización y poca seriedad en algunos negocios (al menos hablo por mi experiencia)
4. Los elevados precios que manejan, sobre todo en la comida. Es más caro ir a comer a un restaurante que dormir y desayunar en un hostel. Los productos son más caros aquí que en España.

Valoración del primer mes
Ya ha pasado un mes desde que empezó el viaje. Valoro enormemente el haber podido conocer a tanta gente con quien compartir historias enriquecedoras, donde ves la diversidad de personas y de formas de pensar que pueden haber que ni te lo imaginas. A veces vivimos encerrados en un núcleo muy pequeño, donde apenas vemos prácticamente nada y de lo que hacemos nuestro mundo, en el que es como tener los ojos cerrados y apenas vislumbrar la poca luz que los párpados dejan pasar.
Viajar te ayuda a abrir tu mente, a respetar más las ideas de los otros, a darte cuenta que no siempre tienes la razón y que no vale la pena luchar por querer tenerla, si no que es mejor escuchar a los otros y aprender de sus "lecciones".
Nos hemos encontrado con una holandesa que viaja sola simplemente por el amor a viajar, un francés que se compró un coche en Chile para llegar a Ushuaia, un Escocés que se quedó de voluntario en un hostel de Chile, un suizo que llevan cuatro años dando la vuelta al mundo en bicicleta (71.000 km.), un médico Mejicano que emigró a Chile para trabajar de lo suyo y ganarse mejor la vida, una reportera televisiva que se cansó de hacer lo que debía y que ahora busca un nuevo destino para su vida, un Brasileño que dejó su tierra para estudiar medicina en Buenos Aires... y así podría seguir una innumerable lista de personas. Y cada día y a cada momento te encuentras a alguien que te cuenta una nueva historia y de quien puedes aprender algo nuevo. Gente que te hace descubrir que el mundo es mundo y que las fronteras no son más que unas marcas imaginarias sobre un mapa que nos distancian.
Viajes donde viajes, vayas donde vayas, siempre verás lo mismo: gente que ama, que llora, que sufre, que ríe... en todas partes todos sentimos igual, el dolor y la alegría la vivimos de la misma manera. Al fin y al cabo todos deseamos lo mismo, sentirnos felices!





miércoles, 7 de diciembre de 2016

04/12/2016 PUERTO RIO TRANQUILO - CHILE CHICO (157 km.)
A UN PASO DE LA FRONTERA

Por la mañana y después de haberle insistido en varias ocasiones a Romà que mirase en que estado estaba la cuenta bancaria que habíamos abierto para los gastos del viaje un haz de luz lo iluminó y sin yo decirle nada abrió la aplicación de Abanca en su teléfono. Una cara de espanto, sorpresa y admiración se iluminó en su rostro. No podía ser que hubiésemos gastado tanto en tal solo un mes! Yo ya sabía que los números estarían aproximadamente en lo que la cuenta mostraba, pero él no se lo podía creer. Había que tener en cuenta que habíamos tenido gastos muy elevados con el tema de la naviera, pequeños apaños en la moto, la excursión al volcán (algo que si estás aquí hay que hacerlo sí o sí), el alquiler del coche en Isla de Pascua, el pago de la reparación al rapa nui por el accidente que tuvimos, etc. Pero también hay que tener en cuenta que aunque no malgastamos vivimos bastante "a cuerpo de rey". También es cierto que tanto Chile como Argentina son países bastante caros, incluso más que España. Así que entre una cosa y otra era normal que el presupuesto se hubiese ido al garete.
Los dos hablamos muy seriamente, no podíamo seguir a ese ritmo, si no el viaje lo tendríamos que acortar. Así que decidimos entrar en MODO AHORRO. A partir de ahora se acabaron las cervezas artesanales (costaban entre 2.500 y 4.000 pesos, entre 3'5 y 6 euros) y las comidas en restaurantes. Solo podíamos recortar de ahí ya que los alojamientos siempre nos salían baratos (muchas veces más barato que comer en un restaurante).
Preparamos todo para salir de ruta cuando Lluís se asomó para despedirse de nosotros. Nos deseamos buena suerte en el viaje y nos intercambiamos los teléfonos.
Empezamos la ruta aún con el susto de lo que nuestros ojos habían visto en la cuenta pero rápidamente se nos olvida todo cuando observamos las preciosas vistas que nos acompañan a lo largo del trayecto.
A nuestros pies está el lago "General Carrera" el cual parece estar protegido por unas montañas inmensas encumbradas por los restos de nieve que el verano austral ha dejado sobrevivir.
Desde que hemos salido no nos ha abandonado el terreno es de ripio, hay que ir con cuidado ya que hay muchos agujeros, pero Romà le tiene bien pillado el truco y parece disfrutar encima de la moto.
"Chile Chico", la ciudad donde nos dirigimos, está al otro lado del lago, de hecho hay que bordearlo por carretera para poder llegar aunque también está la alternativa de tomar un ferry.
En cuento llegamos a su vértice, la carretera mejora notablemente, ya no hay tanta gravilla y los agujeros han desaparecido casi por completo. Hay bastantes kilómetros de la carretera que están asfaltados, pero hay que ir concuidado ya que de vez en cuando aparecen tramos de arenisca o gravilla que te puede dificultar la conducción.
Después de parar en varias ocasiones para tomar algunas fotos y de conducir entre paredes de roca gigantescas que han sido cortadas para dar paso a la carretera, con subidas y bajadas, curvas a derecha e izquierda como si de una montaña rusa sae tratase, llegamos a nuestro destino.
Es domingo y "Chile Chico" parece un pueblo desértico. Apenas se ve gente por la calle, lo que si vislumbramos es un supermercado que parece estar abierto. Ese será la piedra inicial donde se construirá nuestro MODO AHORRO.
Vamos deambulando con la moto buscando un alojamiento donde poder quedarnos, cuando de repente un hombre en furgoneta nos aborda y nos da un papel que anuncia un Hostel. Nos dice que es barato y que le sigamos. No nos mentía, 8.000 pesos la noche sin desayuno y con aparcamiento en el mismo recinto para la moto. El sitio parece a medio construir pero tenemos una pequeña habitación para nosotros y por dentro no se ve mal. Ahí nos quedaremos esa noche.
Nos vamos al súper y compramos pollo, chorizo, arroz, cervezas, galletas, chocolate, huevos, plátanos, etc. Todo por 10.000 pesos!
Al volver al Hostel dos chicos se acaban de instalar, son de Israel y uno de ellos parece el listillo del grupo. Apenas nos dirige dos palabras nos pregunta si tenemos "flores". Yo que no se de que habla me quedo extrañado, pero Romà rápidamente identifica que lo que quiere es marihuana. La respuesta, evidentemente, es negativa.
Preparamos la comida, chorizos con huevo frito y arroz. Algo calórica pero sabrosa.
Después de comer llega el que yo he bautizado como "el momento siesta de Romà -MSR-" que yo aprovecho para organizar un poco la siguiente etapa del viaje.
Poco hay que hacer en el pueblo, así que después de una ducha damos un breve paseo para estirar las piernas y volvemos al súper para terminar la compra ya que nos faltaba pan y embutido para hacer la comida de mañana. Estaremos en ruta y comeremos donde podamos.
De vuelta al Hostel preparamos la cena, pollo con arroz. Mientras cocinamos el chico de Israel no para de preguntarnos si tenemos comida, si sabemos donde hay sal, si el aceite y los huevos de la nevera son nuestros... y va consumiendo todo lo que se pone a su alcance. La verdad es que veo que le echa un poco de morro al asunto.
Nos vamos pronto a la cama, a Romà le espera su momento "MHA" (Momento Hijos de la Anarquía).  De fondo nos acompaña las canciones que están tratando de cantar y tocar a la guitarra los dos chicos Israelís, a parte de algún que otro eructo de fondo que ya no se si es por su cultura o porque son unos guarros.

Mapa de ruta:


lunes, 5 de diciembre de 2016

 03/12/2016 DE VILLA CERRO CASTILLO A PUERT RIO TRANQUILO (122 km.)
CONDUCCIÓN SOBRE RIPIO Y LA CATEDRAL DE MÁRMOL

De nuevo montados encima de la moto nos disponíamos a empezar el tramo más difícil de nuestra ruta, los temibles tramos de terreno de ripio. En Villa Cerro Castillo es donde empieza la tortuosa carretera.
Los primeros pasos ya empiezan mal, mucha gravilla que hace derrapar la moto, muchos agujeros y baches que hay que esquivar como uno puede, comemos el polvo que levantan los coches que van por delante nuestro y los que vienen de cara, tramos de superficie rugosa, curvas sin indicar, etc. Menos mal que Romà es un buen conductor y tiene experiencia y pericia sobre la moto. Las vistas son preciosas, como todo lo que se muestra a lo largo de la carretera Austral, pero los dos vamos atentos a la carretera y no podemos disfrutarlas tanto como nos gustaría.
Hacemos alguna parada para estirar las piernas y de paso tomamos alguna foto. Nos llama la atención un letrero que indica "bisque muerto". Las vistas son espeluznantes!
 
Cada uno sufrimos nuestros males, Romà tiene el hombro izquierdo dolorido desde hace días, posiblemente sea una tendinitis y de vez en cuando debe mover el brazo y relajarlo para recuperar fuerzas. Mi rodilla derecha sigue sufriendo a partir del kilómetro 80 encima de la moto, debo estirarla y flexionarla para sentirme mejor. Que el culo nos duela es lo normal, vamos moviéndonos de vez en cuando para cambiar la postura en la medida que nos permite el poco espacio que tenemos encima de la moto.
A medio camino vemos varios coches accidentados al borde de la carretera, parece que se salieron y no los pudieron sacar de ahí. En especial nos llama la atención uno de ellos ya que es muy nuevo. Paramos la moto y vamos a ver que nadie necesite auxilio. El coche está vacío y tiene el chasis doblado. Otros conductores se paran al ver nuestra moto sola para ver si necesitamos ayuda. Aquí los actos de ayuda desinteresados se ven con más claridad.
Llevamos rato bajo una llovizna que no acaba de querer transformarse en lluvia. Preferimos ser precavidos y ponernos el mono de lluvia por lo que pueda acontecer.
En todo el camino no ha dejado de caer pequeñitas gotas sin llegar a más.
Y por fin parece que se vislumbra el final de nuestro etapa, estamos llegando a Puerto Río Tranquilo después de más de 3 horas de tensa conducción.
Al llegar se ve claramente que aquello es un pueblo creado básicamente para el turismo. Hay pocas casas y la calle principal, que es la misma carretera por la que se llega, se compone de un sinfín de casetas donde ofrecen realizar las dos actividades estrella: visitar "la catedral de mármol" y la otra el ascenso y visita a un glaciar.
Todo el mundo nos ha recomendado hacer el tour a la catedral o capilla del mármol (la llaman de las dos formas) y es por eso que hemos venido"al tiro" a Río Tranquilo.
Romà se acerca a la gasolinera y yo me bajo de la moto para preguntar por un alojamiento y por el precio de las excursiones. Vamos llenos de polvo, parece como si viniésemos de un viaje de la luna, dejando tras nosotros un rastro reconocible de nuestra presencia.
Hablo con varias personas y me aconsejan un hospedaje muy cercano que tiene muy buen precio. El tema de las excursiones todas operan igual, 9.000 pesos y la barca que nos lleva hasta la catedral debe cargar al menos con 6 personas. Si se quiere ir con menos el precio es de 45.000 pesos a dividir entre la gente que forme el grupo, pero si se es más el precio no baja. Aquí nadie regala nada!
Nos olvidamos de poner gasolina porque hay un comboi de militares cargando sus depósitos y el tiempo de espera pinta largo.
 
Como es un poco tarde y el hambre aprieta nos acercamos a un autobús transformado en restaurante que nos han recomendado. Este tipo de local está bastante de moda en la zona, ya hemos visto varios durante el recorrido.
 
Mientras nos quitamos la ropa de moto oímos que alguien nos silva, es Lluís, el señor catalán con el que coincidimos en el ferry de camino a Puerto Cisnes. Viene a hablar con nosotros, nos comenta que se va a hacer la excursión de la catedral de mármol y que quizá nos veamos más tarde ya que esa noche la pasará en Río Tranquilo.
Comemos un menú bastante completo por 10.000 pesos por cabeza y nos vamos directos al alojamiento, "hospedaje La Paz". El precio es de 10.000 pesos por noche y persona y si quieres desayuno 13.000. Nos quedamos con la primera opción.
El sitio es muy curioso, una señora mayor es quien nos atiende. Para ir a las habitaciones hay que pasar por el comedor familiar. Vamos, una estampa muy pintoresca.
Nos aseamos, limpiamos todo lo que podemos del polvo que hemos recopilado durante el camino y descansamos unos minutos.
En cuanto nos disponemos a salir nos encontramos nuevamente a Lluis. Nos alojamos en el mismo hospedaje! Él va a descansar un rato, hemos invertido las acciones.
Nosotros buscamos con quien hacer la excursión. En poco rato formamos un grupo de 7 personas, el barco está listo para embarcar!
 
Navegamos 15 minutos sorteando un fuerte oleaje que tarda poco en calmarse y por fin llegamos a la visión deseada! Formaciones gaudinianas en la base de la roca que hace sostener a modo de fuertes brazos una gran masa rocosa. La piedra parece mármol, pero en realidad es carbonato de calcio. Su  color gris y blanco hace que el agua cobre unos colores espectaculares que invita a pasear la vista por una gran gama de azules.

 

  

  

 

  

La visita vale la pena, hacemos muchas fotos y disfrutamos de ver algo distinto a lo habitual.
A la vuelta el mar está más movido y el viaje se asemeja a un paseo en montaña rusa. El viento sopla fuerte y el frío es intenso.
Al llegar volvemos al hospedaje antes de irnos a cenar. De nuevo coincidimos con Lluis y hablamos de salir juntos. La señora de la casa nos recomienda ir a "la sede" ya que van a hacer una cena benéfica para la "Teletón", lo que vendría siendo "La Marató de Tv3".
Nos acercamos. La cena está compuesta por un asado (cordero) y la bebida va a parte. El precio es de 5.000 pesos y el dinero irá destinado a la ayuda de niños desfavorecidos. A la entrada también se puede dejar un donativo.
Dejamos una pequeña dádiva y nos sentamos. Nos sirven los platos y pedimos cerveza y vino. Al pagar la sorpresa es ver como te pegan un sablazo por las cervezas, 3.000 pesos cada una (más de 4 euros), y la botella de vino 5.000 (poco más de 7 euros).
   
Con Lluis en "la sede"
En el local hay un escenario donde hay montado un organillo y una guitarra, comentan que al terminar la cena habrá la subasta de un pastel y luego baile.
Al terminar la cena la gente aparta todas las mesas y empieza a sonar la música a un volumen bastante elevado. Se hace difícil incluso hablar. No duramos mucho y nos retiramos a descansar.
Mañana nos queda un buen tramo de ripio...

Mapa de ruta:


domingo, 4 de diciembre de 2016

02/12/2016 PUERTO CISNES - COYHAIQUE (207 km.)
                   COYHAIQUE - VILLA CERRO CASTILLO (96 km.)
PRIMERA ACAMPADA: PRUEBA PILOTO

Por la mañana salimos hacia Villa Cerro Castillo, con la intención de hacer una parada para comer en Coyhaique. Sabemos que tenemos por delante cerca de 3 horas antes de la primera parada.
El recorrido de la carretera es impresionante, ríos, lagos, grandes lagunas, montañas cargadas de árboles, lo cierto es que es difícil de superar.
En medio camino nos encontramos parado al motorista con el que coincidimos en el ferry. Nos paramos para ver si todo iba bien y nos dice que sí. Nos explica que finalmente se quedó a dormir en Puerto Cisnes porque ya era muy tarde para ir hasta casa y era peligroso hacer el recorrido de noche porque apenas hay iluminación.
Hablamos un poco, nos presentamos formalmente y nos comenta que podríamos comer juntos en Coyhaique. Aceptamos la invitación de Francisco (así es como ese llama) y hacemos el camino en caravana. Hace un par de paradas, una para enseñarnos la "Laguna de las Torres" y la otra en un mirador donde se ve todo Coyhaique.
 
De ahí nos lleva a comer a una hamburguesería donde sirven buena cerveza. Cabe decir que en Coyhaique hay una veintena de fábricas de cerveza artesanal.
 
Al terminar nos acompaña a la gasolinera que mejor nos va para seguir nuestra ruta y allí nos despedimos amistosamente.
Seguimos nuestra ruta y en apenas una hora llegamos a Villa Cerro Castillo. Vamos al punto de información y nos aconsejan un camping donde poder alojarnos. Lo más famoso del lugar es una ruta al cerro que lo preside, puede ser a caballo o caminando.
 
Nosotros no tendremos tiempo de hacerlo porque deberíamos quedarnos una noche más allí y no es lo que tenemos en mente.
A poca distancia está el camping. Decidimos acampar ya que es la opción más económica (4.000 pesos por persona) y de paso que sea la prueba piloto para otra situación en que lo necesitemos de verdad.
Con facilidad montamos la tienda de campaña, abrimos las colchonetas y disponemos todo para poder dormir esa noche.
La ducha es algo rudimentaria, un depósito de metal que en su parte baja tiene un hornillo que va con madera que se encarga de calentarla. Le pedimos a la dueña si nos lo puede encender y nos comenta que el agua tardará en calentarse como media hora.
Cubrimos ese tiempo con nuestros quehaceres y en cuanto el agua está tibia entramos de pleno en nuestra higiene corporal.
Ya al terminar nos vamos a cenar al pueblo. Sin conocer ningún sitio preguntamos a un hombre que está por allí y muy amablemente nos acompaña hasta el restaurante que está a la entrada del pueblo. Poco podemos elegir para la cena, más bien tomamos lo único que pueden ofrecernos, olla de pollo.
Al terminar nos volvemos al camping. Nos espera una noche aparentemente templada por delante. Las colchonetas se solapan un poco, no caben bien de ancho y el sitio para dormir es algo estrecho.
Me duermo rápido y se que Romà también porque recuerdo su respirar profundo antes que yo cayese rendido.
Lo malo viene a las 04h de la madrugada. Me despierto con bastante frío, mi culo toca una parte de la tienda y está helada. Tengo muchas ganas de ir al baño y no puedo hacer otra que despertar a Romà para poder salir al exterior. Hace mucho viento y frío y no me veo con ánimo ni de ir al baño y cual animal de las cavernas micciono al lado de la tienda. Me vuelvo a la cama, me pongo la capucha de la sudadera, me cierro el saco de dormir hasta su límite y me intento dormir de nuevo. Ya cualquier intento de descansar bien es improductivo, noto que el sol va saliendo y meto la cabeza dentro del saco para perderme en su oscuridad. Las piernas me duelen porque las colchonetas dan lo que dan de sí y tengo poco espacio para moverme. Al final me duermo a breves intervalos de tiempo con la sensación,en su lugar, de dar repentinas cabezadas.

Mapa de ruta:
   


01/12/2016 PUERTO CISNES
¿SEGUIMOS O NOS QUEDAMOS?

Desayunamos en el bar del ferry. Me voy acostumbrando a que nunca haya nada de lo que pido. La máquina del café con leche está estropeada, solo me pueden ofrecer café aguado. Romà toma un zumo y compartimos un par de paquetes de galletas.
Solo podemos hacer tiempo por el barco a la espera de llegar a Puerto Cisnes. En principio tenemos entendido que el trayecto dura unas 12h. pero hablamos con varias personas y por lo que nos dicen es mucho más rato, hablamos de 21h.
Intermitentemente las televisiones del barco logran obtener señal. Vemos las noticias y dan varios programas que se repiten durante toda la mañana. Me hace gracia ver como se parecen mucho a los que dan en España, clones de "Los desayunos de Tve" o "Sálvame". Escuchamos música, leemos la guía que compramos, paseamos por el barco... así hasta la hora de comer.
En el barco hay un bar pequeño con un triste surtido que ofrecer a los pasajeros. Yo me como un bocadillo de carne y queso, Romà consigue comer algo más decente.
Volvemos a nuestros asientos y para ganar tiempo bajamos a la moto, debemos asegurar la bandeja trasera con unas bridas de hierro que compramos.
Una vez terminada la operación volvemos a nuestras butacas dispuestos a dejar morir las horas.
En el barco conocemos a un catalán que vive en Palamós , aparenta unos 55 años, con el pelo rubio y rizado recogido en una coleta, se llama Lluis. Hablamos largo rato con él y coincidimos en varias ocasiones siempre regalándonos un nuevo tema de conversación.
La tarde discurre entre conversaciones, una telenovela de fondo, las notícias que se repiten una y otra vez...
El barco parece que no avance. Las vistas son espectaculares: montañas a un lado y otro, pequeños islotes que vamos dejando atrás, el agua calmada y plana.
 
  
Un paisaje hermoso de no ser que llevamos horas viendo los mismo.
Y por fin, después de varias paradas parece que vamos a llegar a Puerto Cisnes. Nos disponemos a bajar a la moto y el Sr. catalán aparece para acompañarnos ya que le gustaría hacernos una foto como recuerdo.
Ya en la zona de vehículos y después de haber sido retratados para la posteridad, nos encontramos con un chico que también va en moto. Se llama Francisco y nos comenta que había hecho una salida de 5 días y que ahora volvía a su casa en "Coyhaique" y que iba "al tiro".
Valoramos la posibilidad de ir en ese mismo momento y aunque Romà parecía muy convencido, yo creí más oportuno quedarnos esa noche en Puerto Cisnes ya que llevábamos 21h de navegación, apenas habíamos dormido, eran las 20h pasadas y hasta "Coyhaique" teníamos algo más de 2 horas de trayecto. Parece que toda mi argumentación lo convenció y aunque un poco resignado fuimos a buscar alojamiento al pueblo.
Puerto Cisnes es muy pequeño, tiene su costanera y las casas se expanden hacia la montaña. Un sitio bonito pero del que tampoco pudimos observar su belleza por la hora que era y el mal tiempo que hacía en la zona.
Encontramos un sitio que tenía buen aspecto, "Residencial Bella Vista". La noche sale por 12.000 pesos por persona, con desayuno incluido y un jardín donde poder aparcar la moto.
Una vez acomodados y aseados nos vamos a cenar a un bar que está a pocos metros del alojamiento y que nos ha recomendado la jefa. Tomamos congrio con patatas y de acompañamiento patatas a rodajas salteadas (a nosotros nos parecen al horno) junto a una cerveza artesanal de la zona que por cierto está riquísima! Yo me quedo con hambre, y es normal porque todo lo que he comido desde antes de subirme al ferry es poco y "porquería", y aunque busco en la carta algo sano que comer al no encontrarlo me termino pidiendo unas "salchipapas". Lo se, voy a ser criticado y objeto de burlo a causa de esto, pero puedo decir en mi defensa que son las primeras que me como en la vida.
Lo bueno viene cuando sale la cocinera y le pregunta a la camarera: "¿qué llevan las salchipapas, salchichas?" En fin, sin comentarios.
Nos sirven un abundante plato de patatas fritas con un frankfurt partido en tres. La salchicha brilla por su ausencia!
Volvemos al Hostel, tenemos nuestros momentos cibernéticos y nos acostamos, se que voy a dormir de maravilla!!