domingo, 25 de diciembre de 2016

17/12/2016 PUERTO MADRIN - GENERAL CONESA (361 km.)
ENCUENTRO MOTERO

La rutina matutina se vuelve a repetir. Nos quedan por delante 361 kilómetros de aburrida carretera recta sin ningún paisaje digno de ser mencionado. Lo que sí sentimos durante el trayecto es que la temperatura empieza a ascender a pasos agigantados y comenzamos a notar sus consecuencias: excesiva sudoración, dolor de cabeza a causa del sol, pequeños quemazones en la piel que queda al descubierto y mucha sed.
Una cosa que nos ha llamado la atención en la carretera es la cantidad de conductores y de gente que nos saluda, ya sea haciendo sonar la bocina de los vehículos, levantando un dedo pulgar o agitando la mano. Sabemos que no es muy habitual ver este tipo de moto por estas tierras y mucho menos con matrícula de España, pero tampoco esperábamos tal reacción de la gente al vernos pasar.
Justo antes de llegar a General Conesa Vemos un cartel donde se informa que hay camping municipal. Paramos para repostar y preguntamos al trabajador que con unas extrañas a la vez que difíciles indicaciones nos guía para poder llegar.
Tras recorrer unos pocos metros sobre un camino de gravilla llegamos a una caseta donde una señora muy simpática nos recibe preguntándonos "¿son ustedes los primeros?". Romà y yo nos miramos extrañados respondiéndole que como no vemos a nadie acampando imaginamos que sí. Ella se queda dudosa al oir nuestra respuesta y nos dice "¿qué no vienen al encuentro motoquero?". Según nos explica ese fin de semana va a tener lugar una concentración de los moteros de toda la zona y van a hacer unos asados en el camping. Romà se queda ensimismado con la idea y a mi también me parece algo curioso a experimentar.
Eso, más el precio a pagar por dormir allí (40 pesos que nos cuesta montar la carpa y 20 pesos por persona por el acceso a las instalaciones) es una gran opción para quedarnos esa noche acampando.
Después de posar para unas fotos que van a colgar en el Facebook del camping montamos con una habilidad pasmosa la tienda de campaña.
 
En ese momento vemos llegar una camioneta cargada de leña, seguramente esos serán los organizadores del evento.Entre cuatro descargan rápidamente la furgoneta. De repente uno de ellos nos llama al ver nuestra moto en el lugar. Se trata de un señor corpulento y alto, deberá tener unos 45 años y viste su rostro con un blanco bigote con sus respectivas estalactitas que bajan bordeando sus labios. Nos explica lo del encuentro y que nos quieren invitar a que por la noche les acompañemos en un asado que van a hacer. Nosotros aceptamos la invitación ilusionados con la idea y nos ofrecemos a llevar alguna cerveza para colaborar.
Hoy estrenaremos nuestro hornillo a gasolina y nuestro kit de olla y sartén campera. Romà se pone con ello. Después de varios intentos para hacer que funcione lo conseguimos, una tortilla y un poquito de arroz es lo que comeremos.
 
Al terminas de cocinar vemos que las ollas se han llenado de hollín, un engorro a la hora de limpiarlas.
Una vez terminamos nos damos una ducha y nos vamos a dar un paseo a un "balneario" que hay cerca. Ellos llaman balneario a una zona del río preparada para que la gente se pueda bañar. Al llegar allí paradójicamente hay un letrero que indica "prohibido bañarse". Apenas me mojo los pies para ver si el agua está muy fría y me sorprende una agradable sensación al sentirla templada. La claridad del agua no invita a bañarse. Más tarde nos acercamos al pueblo para comprar algo de comida.
De vuelta al al camping observamos que los primeros motoqueros ya ha empezado a llegar. Nos vamos a hablar con ellos. Es curioso ver como la gran mayoría llega con motos que no pasan de los 250cc. Algunos van con sus atuendos de cuero, con parches y chapas de asociaciones moteras. Contamos unos 50 participantes.
Se hace tarde y sobre las 21h empiezan a hacer el asado. Para que la carne esté en su punto pueden tardar aproximadamente unas 2 horas, sabemos que cenaremos tarde.
El tiempo pasa rápido entre conversaciones, conocemos mucha gente, entre otros Matías, un chico muy grande y simpático que le acompaña su hija pequeña y "La Pety", una joven con largas rastas y morena de piel, amante de las motocicletas y con el "Gauchito Gil" tatuado en su espalda.
Cabe explicar que el Gauchito Gil es un santo pagano que tienen en Argentina al cual veneran con mucha devoción. Las carreteras están llenas de casetas pequeñas de color rojo que son pequeños santuarios del Gauchito. La gente las visita y dejan allí dinero, vino, agua y cigarrillos como ofrenda para el Gauchito pero también para que el viajero que lo necesite lo pueda tomar. Si queréis saber más de la historia del Gauchito clicar el siguiente link: Gauchito Gil
De repente oímos un grito que anuncia que el asado está listo. Nos aconsejan que vayamos a buscar nuestros cuchillos porque las técnicas de servicio son bastante "ancestrales". Hay un cordero clavado en un palo mirando hacia el fuego y una parrilla llena de carne a un palmo del suelo que reposa sobre unas brasas.
 
Van sacando grandes porciones de carne, puedes cortarlos tu mismo o esperar a que un señor lo haga por ti. Como plato hacemos servir un cacho de pan donde apoyamos el trozo de carne que hemos cortado. Las cervezas no dejan de correr y probamos el "Fernet", una bebida de hierbas con un alto grado de alcohol que mezclan con coca-cola. Inicialmente sabe amargo pero poco a poco le vas pillando el gusto, aunque no sería algo que fuese a pedir a mi vuelta a Barcelona.
Pagamos 50 pesos por la cena cada uno, porque en Argentina cuando dicen que te van a invitar es que te invitan a que participes, no es que ellos vayan a pagar lo tuyo.
A la 01h nos vamos a acostar, aunque no parece que el resto de gente esté muy dispuesta a irse a la cama hasta mucho más tarde...

Mapa de ruta:

sábado, 24 de diciembre de 2016

16/12/2016 PUERTO MADRYN
SIN BALLENAS PERO CON LOBOS MARINOS

Despertamos a la misma hora de siempre, puntuales como un reloj y sin prisas tomamos el desayuno. Iremos al punto de información ya que nuestro objetivo es conseguir ver ballenas y aunque hay tours que se encargan de llevarte a navegar para verlas de cerca por una elevada cantidad de pesos hay gente que nos ha comentado que hay una playa desde la que las puedes ver a menos de 50 metros.
Entro yo solo a información porque a Romà no le parece buena idea dejar la moto aparcada en la calle ya que lha visto a un "gorrilla" y no tiene ganas de aguantar su cantinela. Una chica me atiende y me informa, para nuestra decepción, que las ballenas ya se marcharon hace un mes y que es casi imposible poder ver alguna. También me explica las diferentes visitas que podemos hacer, desde ir a recorrer "península Valdés" que es un parque natural que está a unos 100 km. al norte de Puerto Madryn y desde el que se puede divisar diferentes especies de fauna como focas y lobos marinos (330 pesos por persona cuesta el acceso) hasta las visitas gratuitas que podemos realizar. Como todos imaginarėis y estando en "modo ahorro" nos quedamos con la segunda opción.
Al salir de allí nos acercaremos al parque natural de "El Doradillo". Se trata de un parque que está a 19 km. al norte y en el que se pueden observar armadillos, zorrillos y otras especies, pero lo más impresionante es su playa desde la que se pueden avistar las ballenas desde muy cerca. Una vez allí nos encontramos con una gran playa donde su arenal está cubierto de un manto de verdes algas, el olor a mar se siente fuerte.
Pese a lo que nos han dicho nos quedamos mirando fijamente la superficie del océano con la esperanza de ver alguna ballena, pero todo intento resulta infructuoso. Seguimos ruta ya que hay algunos miradores y otras playas en el mismo parque. Llegamos a "punta flecha" y repetimos la misma operación que en la playa del Doradillo obteniendo el mismo resultado.
     
Lo cierto es que no hemos conseguido ver ningún animal en las dos paradas que hemos hecho excepto un pequeño topillo y dos ratas, y aunque nuestra intención es seguir para conseguir nuestro objetivo, el ripio de la carretera hace muy difícil la conducción de la moto por lo que decidimos dar media vuelta y volver a comer al Hostel.
Una vez llegamos nos preparamos nuestro querido plato estrella, pollo con arroz y nos tomamos un ratito de descanso.
Por la tarde salimos para ir a ver la otra excursión gratuita. Se trata de la visita a "Punta Loma" donde nos han asegurado que podremos ver lobos marinos.
Punta Loma se encuentra a 17 km. al sur de Puerto Madryn. A mitad de camino volvemos a topar de nuevo con el ripio, aunque éste algo más transitable. Llegamos a un miradorí donde ya se oye de fondo los "aullidos" de los lobos y allí los tenemos, habrán dos centenares de ellos: unos nadan a sus anchas, varios machos parecen pelearse y la gran mayoría está durmiendo.

 

  
Después de observarlos durante un buen rato decidimos hacer los tres kilómetros que quedan de carretera ya que el recepcionista nos comentó que habían unas vistas preciosas. Nos encontramos con una playa que en lugar de arena tiene piedra cubierta de vegetación, un paisaje muy curioso y bello que la cámara no alcanza reflejar.
Ya de vuelta al Hostel debemos ir de nuevo a comprar, apenas tenemos comida para la cena. Al volver Romà se pone a limpiar la cadena del polvo y tierra que se ha ido pegando durante las últimas etapas y yo aprovecho ese momento para afeitarme la barba que no había tocado desde el principio del viaje.
    
Una vez terminamos cada uno de nuestras tareas echamos un par de partidas al billar poniendo de excusa que quiero revancha. Apostamos que quien pierda la partida deberá hacer 60 flexiones de brazos consecutivas, aunque finalmente las rebajamos a 50 tras un acto de cobardía.
La primera partida está muy igualada y tras un último tiro magistral a la vez que arriesgado a tres bandas, logro embocar en el agujero que toca la bola negra. Romà debe arriesgar, golpea la bola blanca y sin ni tocarla la negra ésta cae en el agujero. Por fin victoria! Romà paga su deuda sufriendo levemente en las últimas flexiones.
Vamos a por la segunda. Romà me lleva 4 bolas de ventaja pero poco a poco le voy recuperando. A él le queda solo la negra y la tiene bastante bien enfocada en el agujero que toca para ganar la partida. A mi aún me falta una bola por meter. Ha llegado el momento de jugar sucio. Ignoro mi bola y directamente, aunque le regale dos tiros, decido golpear la bola negra y hacer desaparecer toda posibilidad de que en la siguiente tirada pueda ganar. Ha sido una cerdada, lo se. Poco más dura la partida porque el karma ha decidido tomarse su venganza. Una vez ya solo queda la bola negra sobre la mesa decido arriesgar, con la desgracia de meterla en el agujero que no toca. Debo pagar mi promesa y la cumplo con creces, hago las 60 flexiones iniciales que yo había propuesto.
Subimos a la habitación para darnos una ducha antes de la cena y hacemos una mini rutina de gimnasia que Romà realiza asiduamente. Nos comprometemos a realizarla cada día que podamos. Yo empiezo a notar que he engordado algunos kilitos, que aunque lo necesitaba no me gusta ver en qué partes de mi cuerpo se han depositado.
Nos damos la merecida ducha y entre una cosa y otra se nos ha hecho tarde, así que nos metemos de cabeza a la cocina para freír la carne roja que hemos comprado y que acompañaremos con el arroz que ha sobrado al mediodía.
Ya volvemos a la habitación. Escribo una entrada del blog ya que lo tengo ligeramente retrasado y me pongo a dormir cuando el telón de mis ojos empieza a caer...
15/12/2016 CALETA OLIVIA - PUERTO MADRYN (520 km.)
EN TIERRA DE BALLENAS

El ir y venir de algún bombero nos despierta por la mañana. Son las 08h y a las 09h terminan el turno de 24h, ahora tendrán por delante 2 días de descanso. Después de desayunar y de prepararnos sendos bocadillos de tortilla nos despedimos de todos ellos. Han sido unos grandes anfitriones y no tenemos más que palabras buenas para hablar de ellos. Tomamos algunas fotos de recuerdo y salimos con destino Puerto Madryn.
La carretera discurre inicialmente por la costa, donde se ven lobos marinos que se descubren en la superficie unos breves segundos para volver a sumergiese escondiéndose de nuestra mirada. De nuevo el viento es el protagonista climatológico al que ya nos vamos acostumbrando a tener de compañero.
Durante la etapa nos encontramos con una pareja de Austalia que estaban haciendo ruta por Argentina. Rondan los 80 años y van con una BMW GS1200 modelo antiguo. Hablamos un rato con ellos expresándonos lo mejor que podemos en nuestro inglés "macarrónico" pero efectivo. Nos dan sus tarjetas de presentación ya que ellos también escriben un blog de sus viajes y me aflora la idea de crear la nuestra propia.
Más adelante volvemos a parar para repostar, apenas nos quedan 70 kilómetros para llegar al destino y coincidimos con un señor octogenario del estado de Colorado que había hecho ruta hasta Ushuaia y estaba volviendo a su casa. Circula en una moto antigua de 250cc. y nos comenta que la velocidad media que le obsequia su vieja "burra" es de 100 km/h aunque con viento no pasa de 80. Nos despedimos de él y aunque nos sigue durante unos cientos de metros no puede mantener nuestro ritmo.
En poco más de media hora llegamos a "Puerto Madryn", una ciudad vacacional de costa bastante grande, donde su mayor atractivo es el avistamiento de ballenas que vienen a aparearse y a tener los ballenatos a sus playas.
Tras dar un par de vueltas paramos en unos de los alojamientos que ha mirado Romà, "el Gualicho". La noche en habitación compartida con desayuno nos sale por 245 pesos (15€). Serán dos noches las que nos quedaremos allí.
El hostel es el mejor de los que hemos estado, bien cuidado, con un jardín con asientos y un par de hamacas. En su interior hay una sala de informática y un salón con varios sofás. En el comedor destaca un billar americano y la cocina es amplia y tiene bastantes fogones.
Una vez descargamos la moto y nos acomodamos en nuestra habitación nos vamos a comprar al súper. Compramos para la cena pero también algo de picoteo y unas cervezas ya que el billar nos ha brindado la posibilidad de emular la película "el color del dinero".
Jugamos un par de partidas, y aunque no tenemos mucha destreza aún se vislumbra algún pequeño detalle de lo que un día fuimos. Pese a que el nivel es similar me gana Romà las 2.
Ya cenamos y al subir a la habitación coincidimos con dos catalanes que están de viaje por Argentina. Hemos creado una "petita república independent" en aquel cuarto de 6.

Mapa de ruta:

14/12/2016 COMANDANTE LUIS PIEDRABUENA - CALETA OLIVIA (455 km.)
EN EL CUARTEL DE LOS BOMBEROS

Por la mañana nos levantamos y recogemos la tienda de campaña. Nos damos cuenta que un gato siamés que por la noche intentó entrar en nuestra tienda en varias ocasiones y de todas las formas posibles, ha dormido pegadito a nosotros. No puede darme más pena...
Nos acercamos a la cocina para desayunar, vuelve a estar el turno que nos recibió. El Sargento Galeano, muy amable y atento con nosotros se disculpó por la confusión que hubo para que pudiésemos dormir dentro. Nosotros le dijimos que no se preocupase por nada, que ya estábamos agradecidos desde el momento que nos abrieron sus puertas.
Después de desayunar vuelve a aparecer el segundo de abordo que viene a despedirse.
Ponemos la moto a punto y sin más dilaciones partimos hacia Caleta Olivia.
La ruta es larga, carreteras de rectas interminables con el mismo escenario seco y árido de fondo. El fuerte viento no nos abandona y el frío aún se siente en la piel.
Después de hacer las pertinentes paradas para tomar un tentempié, repostar gasolina y estirar las piernas, nos encontramos cerca de nuestro destino. Es algo tarde y decidimos comer en un bar que hay en una estación de servicio. El plato del día es un guiso de lentejas. A nosotros ya nos parece bien y suficiente para poder reponer energías y recuperar la temperatura que hemos perdido en el trayecto.
Al salir de allí estamos a apenas unos 70 km. del destino.
Justo antes de llegar pasamos por una carretera que está plagada de bolsas de basura y plásticos, los cuales provienen de una planta de residuos que a causa del viento va perdiendo gran parte de su producto. Una pena entrar a una ciudad con esa carta de presentación. Al pasar dejamos unos barrios de chabolas a nuestra estela y llegamos al centro. Allí preguntamos en una comisaría de policía por el cuartel de bomberos porque nos habían comentado que a veces dejan pernoctar a algún visitante en sus dependencias.
Rápidamente lo encontramos, se trata de la 5ta compañía de Bomberos de Caleta Olivia. Nos recibe un chico joven de ojos verde azulado que avisa de inmediato a su superior para que hable con nosotros. Un chico de estatura pequeña se aproxima a nuestra posición desde el final del recinto. Una vez nos presentamos le explicamos el motivo por el que estamos allí y nos dice que no cree que haya problema en que nos quedemos ya que recuerda que una vez alojaron un bombero de Madrid, pero no obstante lo debe consultar a su oficial. Después de una breve llamada nos da permiso para dormir esa noche con ellos!
Nos muestran todas sus instalaciones: la cocina, el dormitorio común, el gimnasio que consta de una máquina antigua donde se pueden hacer varios ejercicios y una mesa de ping-pong.
Los bomberos van desfilando delante nuestro saludándonos de manera afectiva. La verdad es que nos hacen sentir muy cómodos.
En el comedor tienen una televisión de gran tamaño y varios sofás dispuestos entorno a ella. Reina un canal deportivo que emite fútbol a todas horas. Comparten mate con nosotros aunque finalmente renunciamos a seguir bebiendo porque lo toman a tal temperatura que nos ha quemado los labios.
Antes de ir a comprar para la cena echamos unas partidas de ping pong con ellos, el nivel está a la par y nos intercambiamos de compañero en varias ocasiones.
Sin que el tiempo se nos eche encima preguntamos por el súper más cercano y el chico joven se ofrece a acompañarnos. Allí nos comenta que van a cocinar pollo al horno y ensalada. Le proponemos pagar la parte proporcional y cenar lo mismo que ellos, con la intención de entorpecer lo menos posible. El afirma con la cabeza como si fuese algo que nos iba a ofrecer. Al llegar a caja nos dice que nosotros somos invitados y que no debemos pagarle nada, pero que si queremos compremos el pan, que con eso ya es suficiente.
A la vuelta nos aseamos y Romà muestra los vídeos del viaje a los chicos del cuartel, la verdad es que no se si es una buena idea porque están descubriendo nuestra verdadera personalidad, incluso alguno comenta en tono de broma "deberíamos haber visto esos vídeos antes de dejar que se alojasen con nosotros".
El oficial se presenta en el cuartel, es un chico muy joven y moreno, con una educación exquisita.
Cuando nos damos cuenta la cena está servida. Pizza, ensalada y pollo al horno. Nos sentamos todos alrededor de la misma mesa y pasamos un buen rato hablando de mil temas diferentes, compartiendo anécdotas y viendo videos de youtube en su televisión.
Una cosa que nos deja sorprendidos es que los bomberos en Argentina también son policías, es decir, ejercen las dos profesiones simultáneamente.
Más tarde compran una tarrina de 2kg de helado que comparten con nosotros.
Son casi las 02h, decidimos acostarnos. Nos avisan que si escuchamos una campana sonando es el aviso de que tienen un servicio. Una vez estamos en la cama vemos como poco a poco se van acostando los bomberos esperando que esa noche el tintineo respete su descanso...

Mapa de ruta:



sábado, 17 de diciembre de 2016

13/12/2016 PUNTA DELGADA - COMANDANTE LUIS PIEDRABUENA (373 km.)
ALOJADOS CON EL GEOR (GRUPO ESPECIAL DE OPERACIONES RURALES)

A las 07h ya estamos en pié. Aquí en el sur solo hay 5 horas de oscuridad, el sol se pone a las 23h y se vuelve a asomar a las 04h. A las 08h la señora de información abre la puerta de la caseta. Preparamos todo y a las 09h ya se acerca el ferry.
 
Antes de marcharnos Romà y yo le regalamos un llavero de "España" como señal de agradecimiento.
Tomamos el ferry y en menos de media hora ya estamos en el continente.
El mar estaba movido pero todo ha ido bien. Iniciamos ruta en compañía de los brasileños, la idea es llegar a Rio Gallegos y allí parar a desayunar.
 
Una vez llegamos llenamos los depósitos de gasolina y nos despedimos, ellos van a seguir.
Nosotros vamos a comprar a un supermercado para desayunar y alimentos que serán nuestras futuras comidas.
Seguimos la ruta y como siempre nos acompaña el fuerte viento de la zona y a tramos el frío se hace notar. Nos cruzamos con grandes manadas de guanacos que nos hacen disminuir la velocidad a su paso.
 
Después de un largo recorrido llegamos a nuestro destino y nos acercamos a un alojamiento. Decidimos no quedarnos porque no tenemos posibilidad de cocinar, así que nos acercamos a la comisaría de policía que está justo al lado para preguntarles por algún hospedaje en la zona. Hacen varias gestiones, pero la que más nos emociona es la posibilidad de acampar gratis en los terrenos que ocupa el "GRUPO ESPECIAL DE OPERACIONES RURALES" muy cercano a la ciudad. Los policías se suben en un coche y nos indican que les sigamos. En apenas 15 minutos llegamos, es un gran terreno a la orilla de un río con una caseta donde se puede leer en su tejado las siglas "GEOR". Al entrar una gran cantidad de animales deambulan a sus anchas: perros, gatos, una oveja (Juanita) incluso una cría de guanaco (Juancho). 
 
Nos presentan al jefe de servicio de ese turno, el sargento Ariel Galeano. Él nos hace una recepción y nos muestra las instalaciones. Hay una gran zona de acampada con muchas barbacoas (o fogones tal y como lo llaman ellos). Nos explica que su función es luchar contra el robo de ganado y animales (entre ellos el guanaco) o la caza ilegal de éstos.  Cubren una gran zona rural de cientos de kilómetros. Nos presenta a parte de su escuadrón. Nos facilita acceso al recinto y nos permite que cocinemos allí e incluso que podamos darnos una ducha de agua caliente. Nosotros le agradecemos toda la atención prestada. Poco antes de marchar, ya que han de cambiar de turno, nos da una última sorpresa: nos muestra una habitación con varias literas y nos comenta que están a nuestra disposición si queremos dormir allí. Le volvemos a agradecer tanta atención y aceptamos de buen grado el ofrecimiento.  
Cocinamos pasta con salchichas y al acabar de comer el siguiente turno entra a trabajar. Nos presentan a su jefe de servicio, un cabo del cual no recuerdo el nombre, que al momento nos hace saber que él no nos dejará dormir dentro ya que es él el encargado de ese turno y no puede arriesgarse bajo ningún concepto de que dentro de unas instalaciones policiales se alojen unos desconocidos. Nosotros le comentamos que el sargento del turno de la mañana nos había dado permiso, pero él no cede en su idea. Nosotros que queremos causar la mínima molestia posible retomamos la idea de acampar fuera y nos vamos a montar nuestra pequeña y humilde morada.
 
Allí un oficial muy agradable nos comenta que si preferimos dormir dentro no hay problema, pero nosotros como no conocemos el orden jerárquico le decimos que no queremos que exista ningún conflicto y que dormiremos en la tienda de campaña.
Ya por la tarde nos hacemos amigos de un joven muy amable y del oficial, tomamos mate y les acompañamos a darles de comer a los animales. Primero vamos a unas cuadras donde tienen cinco caballos, que son con los que muchas veces salen a trabajar por el campo, luego damos el biberón a Juancho, la tierna cría de guanaco y por último a Juanita, que se vuelve loca con la leche. Una tarde entretenida fuera de lo normal.
 

 

    
Un poco más tarde se presenta en las dependencias el segundo de a bordo. Una persona muy campechana con el que hablamos y disfrutamos de la conversación intercambiando opiniones, ideas y experiencias.
Llega la noche, cenamos un poco de pollo al horno con el habitual arroz de acompañamiento y pronto nos retiramos a la "carpa" (tal y como conocen aquí a las tiendas de acampar). Por la tarde se ha levantado mucho viento y el frío ha vuelto a asomarse, nos da que será una noche difícil, pero la temperatura dentro de la tienda de campaña es bastante estable y allí el viento no se nota.
Parece que algo me ha sentado mal de la cena y mi cuerpo me pide con urgencia expulsarlo, debo salir corriendo de la tienda después de dejarle un recordatorio a Romà de lo que puede ser vivir una guerra nuclear.
Vuelvo más relajado, dispuesto a dejarme caer sobre la colchoneta hasta el día siguiente... y así lo hago.

Mapa de ruta:

viernes, 16 de diciembre de 2016

12/12/2016 RIO GRANDE - PUNTA DELGADA (257 km.)
DURMIENDO CON UN DESCONOCIDO

Al levantarnos el desayuno ya estaba servido, se repite el mismo drama del día anterior. Coincidimos con una pareja de franceses casi octogenarios que están dando la vuelta a Sudamérica en un vehículo matriculado el año 1972.
Nos damos cuenta que hay gente mucho más loca que nosotros y que la edad no importa.
Salimos con la idea de llegar a Río Gallegos. Para ello tendremos que recorrer 257km en la moto hasta Punta Estrecha habiendo pasado nuevamente por la aduana entre Chile y Argentina, tomar un ferry que recorrerá 4'5km en 20 minutos y volver a subirnos a la moto para recorrer los 122km que nos falten, pero los planes van a cambiar! El recorrido en moto se hace difícil ya que el viento sopla con mucha intensidad tornando de dirección cuando menos te lo esperas y el frío es intenso esta mañana. Llegamos sobre las 13h al embarcadero. Hay un par de molinos eólicos que apenas dejan ver sus aspas a causa de la velocidad que alcanzan al acariciar el viento. Nos acercamos a un puesto de comida rápida y hablamos con la encargada que nos explica que de momento el puerto está cerrado a causa del mal tiempo y que no se sabe a que hora lo abrirán.
Como ya es la hora de comer y estamos helados de frío decidimos tomar algo allí mismo. Pedimos 2 "panchitos" (perritos calientes) para cada uno y de postre una especie de "conguitos" pero más grandes.
Justo al lado hay una caseta de la municipalidad que hace funciones de punto de información y refugio para los utilitarios del ferry. Entramos allí para resguardarnos del frío. En la planta de arriba hay una televisión que nos sirve a modo de distracción mientras esperamos novedades. Romà que tiene bastante sueño (¿y cuándo no?) se tira al suelo en medio de la sala, de nuevo la vergüenza ajena se apodera de mí, y aparentando una vez más la viva imagen de un "homless" en un cajero, se duerme sin problema alguno durante casi una hora.
   
Van pasando las horas y vuelvo a la calle para comprar una botella de agua. En ese momento veo llegar a dos moteros con sus "Triumph". Los saludo y uno de ellos me pide si le puedo ayudar a colocar la moto en su caballete central ya que el lateral se le había roto. Rápidamente reconozco las motos como las que estaban en el ferry de Punta Arenas a Porvenir. Les explico lo que está sucediendo y les acompaño a la caseta para que puedan comer algo. Ellos son dos brasileños que han hecho ruta desde Brasil para llegar a Ushuaia y ahora estaban de vuelta. Según nos dicen cada día recorren aproximadamente 1.000 kilómetros. Wagner, el más joven, me muestra su asiento de gel y me lo hace probar. Ronaldo, que habla un poco peor el español se mantiene un poco más al margen.
Volvemos los tres hacia la caseta y nos encontramos con Romà. Las horas siguen pasando y miramos constantemente al mar para ver si el tiempo mejora. Los molinos no bajan su intensidad de giro, el mar sigue picado y todo pinta mal. Todo ese tiempo nos da para hablar sobre muchas cosas y tratar de darle un poco de sabor a esos momentos "descafeinados". Ronaldo nos explica que ellos también estuvieron en Ushuaia el día anterior y que hoy salieron desde allí con una temperatura ambiental de dos grados, que incluso se había puesto a nevar y que las montañas empezaron a ponerse blanquecinas. Menos mal que nos dio por no quedarnos!
Han pasado seis horas desde que llegamos y allí no se ve ningún movimiento que haga presagiar que se esté acercando algún ferry. Las colas de coches y camiones que están esperando se pierde en el horizonte.
Aprovechando que en la estancia hay dos carabineros y una señora que se encarga de facilitar información a los usuarios, decidimos ir a hablar con ellos para ver si hay alguna novedad. La respuesta vuelve a ser la misma, por el momento no se sabe nada. Nosotros que vemos venir que hasta el día siguiente no zarpará ningún barco empezamos a preocuparnos por saber dónde vamos a poder dormir esa noche. Una opción sería volver hacia atrás y meternos en el primer alojamiento que encontremos pero según hemos oído decir no hay nada disponible en menos de 40 km. Por ello, Romà y yo interpretamos nuestra mejor cara de víctima y le preguntamos qué posibilidades nos queda a los motoristas para dormir esa noche. La mujer muy amablemente nos dice casi susurrando que ella debe cerrar esa caseta a las 21h, pero que podría hacernos el favor de dejarnos dormir dentro siempre que no hagamos ninguna barbaridad y la gente de fuera no nos vea pulular por las instalaciones. Nosotros con cara de sorpresa le agradecemos mucho su comprensión y le aseguramos que no tiene que sufrir por nada, que nuestro comportamiento será impoluto.
Vigilando que no se nos pase la hora de cierre, nos vamos a cenar con los brasileños a un bar que está justo al lado. Un huevo frito y unos fideos precocinados es el menú nocturno.
Volvemos a la caseta con la intención de agazaparnos por el piso superior, cuando de repente la mujer le dice a Romà que acaban de informarle que va a salir un barco. Rápidamente armamos la moto y nos vamos a la zona del muelle a esperar. Y como dice la canción de Sabina "y nos dieron, las 10 y las 11..." y ningún barco asomaba por el horizonte. Así que cansados de aguardar y con poca esperanza de encontrar la caseta abierta vuelvo a ver si me pueden explicar que está sucediendo.
En cuanto llego aún hay gente dentro de la caseta y los carabineros y la señora siguen en su interior. Me explican que justo cinco minutos después del aviso de que el barco iba a partir han recibido una llamada en la que informaban que se volvía a anular y que como nos habíamos ido no tenían manera de ponerse en contacto con nosotros.
Así que vuelvo a buscar a Romà y a los brasileños y de nuevo para la caseta con las motos.
La puerta principal está cerrada pero nos abren una puerta trasera. Por ahí entramos nuestros colchones a escondidas. Aquello se empieza a vaciar y nosotros permanecemos hablando con los carabineros hasta que ya no queda nadie. La mujer antes de irse nos facilita la clave wifi y nosotros no podemos por más que agradecerle repetidamente el gran favor que nos está haciendo.
Estrechamos lazos con los carabineros y compartimos en una agradable charla anécdotas de nuestro trabajo.
 
Al final la mujer ha cerrado varias horas más tarde de lo que le tocaba y los policías han permanecido con nosotros hasta bastante más tarde.
Finalmente nos quedamos solos y con las normas bien aprendidas de aquello que podemos y no podemos hacer. Subimos al primer piso, hay calefacción y tenemos internet, ¿qué más se puede pedir? Romà y yo preparamos las dos colchonetas hinchables y los brasileños despliegan sus chaquetas para poder dormir sobre ellas.
A la 01h unas luces en medio del mar parecen aproximarse, es un ferry que está dispuesto a hacer su trayecto. Nosotros que ya nos habíamos comprometido con la mujer que allí nos encontraríamos por la mañana, renunciamos a toda posibilidad de tomar un barco hasta el día siguiente (a más que nos había cerrado con llave).
Nos tapamos con la ropa de moto y las toallas (no teníamos nada más) y dejamos pasar la noche intentando dormir lo mejor posible...

Mapa de ruta:

jueves, 15 de diciembre de 2016

11/12/2016 RIO GRANDE - USHUAIA - RIO GRANDE (226 km. + 226 km.)
USHUAIA, EL FIN DEL MUNDO

Nuestro reloj biológico empieza a funcionar al habernos olvidado de los malditos turnos laborales. Cada día abrimos nuestros ojos en una cita puntual con las 08h de la mañana.  
Bajamos al comedor y el desayuno aún no está preparado. Aparece la encargada y va sacando a momentos los alimentos que lo compondrá: trozos de pan dentro de una bolsa, un tarro de mermelada a medio usar, un cazo de leche al fuego, café de hace días en un termo fijo... vamos, un desastre. Pero yo recuerdo a mi abuela cuando me contaba que cuando Franco la hizo presa por cantar canciones "de rojos" ella se engordó aunque la comida que servían estaba llena de bichos, y era porque comía sin mirar y siempre repetía. Pues tomando por modelo la película "la Vida es Bella", me dispuse a tomar el mejor desayuno que hubiese podido comer. Tosté unos buenos trozos de pan y generosamente les puse mantequilla y nermelada de durazno (melocotón), me serví un café con leche que estaba caliente gracias a la temperatura que tenía la leche y me lo serví todo como en los mejores restaurantes. Creo que en la vida hay que ser positivo y agradecido por todo aquello que tenemos. Con la imaginación y la disposición podemos hacer que lo peor se transforme en lo mejor!
Antes de partir en este viaje una gran persona me dijo "disfruta de todos y cada uno de los momentos que vas a vivir, has trabajado muchos años y lo tienes más que ganado". Una de las cosas que quiero mejorar es esa, ser un poco menos "enanito gruñón" para pasar a ser más "enanito feliz", ser menos perfeccionista y vivir más conforme con lo que me rodea. Me queda trabajo por delante!
Después de desayunar salimos entusiasmados con la etapa que tenemos por delante, hoy llegaremos a Ushuaia! La meta que se marcó Romà y uno de los grandes objetivos del viaje. Estamos a 220km. de conseguirlo!
Hace frío, estamos en la denominada Tierra del Fuego y empiezo a pensar que es por la necesidad de mantenerlo encendido para combatir las bajas temperaturas.
Los paisajes no cambian, nos siguen acompañando las extensas llanuras plagadas de ovejas con sus corderos, vacas, caballos trotando en libertad, algún guanaco y un par de zorrillos. Cuando apenas quedan 60km. para llegar, el panorama cambia radicalmente. Las rectas y largas carreteras se transforman en una sucesión de curvas vestidas con enormes montañas, cumbres nevadas que se insinuan al fondo y a sus pies ríos y cascadas se abren paso como en una feroz lucha intentado llegar a su destino.
Parece que los kilómetros se hacen más largos de lo que són, pero como en la vida, todo llega y todo pasa, y así llegamos a una puerta que nos parece un arco del triunfo recibiendo a los guerreros que vuelven de una guerra. A sus lados indica el nombre de la ciudad y pasamos bajo su arco sintiéndonos vencedores de una lucha contra el frío, el viento, la lluvia, las difíciles carreteras y el duro clima patagónico.
Avanzamos por la ciudad en busca del letrero que demuestra la consecución de nuestra hazaña. Sin muchos problemas lo encontramos y nos tomamos las pertinentes fotos.
 

 
Es curioso como habiendo una ingesta cantidad de sitios con vistas preciosas donde podrían haberlo puesto se decidieron por ubicarlo al lado del puerto, con los cargueros y cruceros de fondo.
Se nos ha hecho la hora de comer, llevamos preparados unos bocadillos de tortilla que dejamos listos por la mañana. Muy cerca del letrero se encuentra la oficina de turismo, me acerco para ver si hay alguna zona para poder comer resguardado del frío, y no solo tiene eso, también hay wifi y wc! Lo mejor que nos podía suceder! Allí comemos y chateamos con nuestros seres queridos para informarles que hemos llegado al fin del mundo!
Con la panza llena rehacemos el camino de vuelta a Rio Grande.
Llegamos con la idea de ver el gran clásico del fútbol Argentino, River Plate contra Boca Juniors y para la ocasión compramos un par de litronas "Quilmes" y unas patatas fritas. El partido está empezado y lo cierto es que aunque no le prestamos mucha atención lo vamos siguiendo. Parece que no queda rastro de aquellos Argentinos a los que conocimos la noche anterior, pero a la media parte aparece el más corpulento de ellos, seguidor incondicional de River" y con un gesto de alegría nos explica que están viendo el partido en su habitación porque el estado de éxtasis en el que pueden entrar en algún momento del encuentro no es apto mara compartirlo con todo el mundo.
Vemos terminar el partido con victoria y remontada incluida de Boca Juniors, 2-4. Después de asearnos nos da la hora de cenar y empezamos a preparar el pollo con arroz, como viene siendo habitual. En eso que aparecen los Argentinos, son tres, Dario, el más grande y corpulento, su hermano Esteban, hombre bajito pero robusto y Lionel, el más pillo de los tres. Empezamos a hablar sobre el partido con ellos y Esteban que es de Boca no para de chinchar a Darío. A Lionel, que parece el hermano siamés de una botella de Quilmes, hoy no le importa el resultado, él es hincha de Newels.
Cenamos en compañía de ellos en una terraza exterior que hay en el alojamiento. Nos contamos mil anécdotas y nos reímos mucho. Comparten con nosotros litros de cerveza que parecen no acabar, los vasos nunca llegan a estar vacíos y cada vez que vemos levantarse a Lionel sabemos que volverá con una nueva litrona en la mano o lo que es mejor, con un pack de 6.
 
Lionel es un comunista luchador y nos explica su teoría de por qué Argentina no avanza: "los Argentinos estamos todos locos, solo necesitamós un líder que nos haga ir a todos por el mismo camino" y divaga grandilocuentemente con las capacidades que tiene el ciudadano Argentino: "a un Argentino le das dos tomates y te hace fuego". Es todo un personaje!
En un momento de la noche Esteban desaparece cual mago lanzando una bomba de humo. Dario nos explica que todos ellos forman parte de una cuadrilla que trabaja en construcciones industriales y que a veces pasan mucho tiempo fuera de casa por trabajo. Ahora les ha tocado estar en Río Grande 20 días.
Son mil temas los que hablamos y debatimos, con los que reímos y nos ponemos serios, momentos en los que parece que podemos arreglar el mundo y otros que vivimos de manera surrealista.
Sin darnos cuenta el reloj marca más de la 1. Nos despedimos en varias ocasiones hasta la definitiva. Son unos capos!

Mapa de ruta: