sábado, 17 de diciembre de 2016

13/12/2016 PUNTA DELGADA - COMANDANTE LUIS PIEDRABUENA (373 km.)
ALOJADOS CON EL GEOR (GRUPO ESPECIAL DE OPERACIONES RURALES)

A las 07h ya estamos en pié. Aquí en el sur solo hay 5 horas de oscuridad, el sol se pone a las 23h y se vuelve a asomar a las 04h. A las 08h la señora de información abre la puerta de la caseta. Preparamos todo y a las 09h ya se acerca el ferry.
 
Antes de marcharnos Romà y yo le regalamos un llavero de "España" como señal de agradecimiento.
Tomamos el ferry y en menos de media hora ya estamos en el continente.
El mar estaba movido pero todo ha ido bien. Iniciamos ruta en compañía de los brasileños, la idea es llegar a Rio Gallegos y allí parar a desayunar.
 
Una vez llegamos llenamos los depósitos de gasolina y nos despedimos, ellos van a seguir.
Nosotros vamos a comprar a un supermercado para desayunar y alimentos que serán nuestras futuras comidas.
Seguimos la ruta y como siempre nos acompaña el fuerte viento de la zona y a tramos el frío se hace notar. Nos cruzamos con grandes manadas de guanacos que nos hacen disminuir la velocidad a su paso.
 
Después de un largo recorrido llegamos a nuestro destino y nos acercamos a un alojamiento. Decidimos no quedarnos porque no tenemos posibilidad de cocinar, así que nos acercamos a la comisaría de policía que está justo al lado para preguntarles por algún hospedaje en la zona. Hacen varias gestiones, pero la que más nos emociona es la posibilidad de acampar gratis en los terrenos que ocupa el "GRUPO ESPECIAL DE OPERACIONES RURALES" muy cercano a la ciudad. Los policías se suben en un coche y nos indican que les sigamos. En apenas 15 minutos llegamos, es un gran terreno a la orilla de un río con una caseta donde se puede leer en su tejado las siglas "GEOR". Al entrar una gran cantidad de animales deambulan a sus anchas: perros, gatos, una oveja (Juanita) incluso una cría de guanaco (Juancho). 
 
Nos presentan al jefe de servicio de ese turno, el sargento Ariel Galeano. Él nos hace una recepción y nos muestra las instalaciones. Hay una gran zona de acampada con muchas barbacoas (o fogones tal y como lo llaman ellos). Nos explica que su función es luchar contra el robo de ganado y animales (entre ellos el guanaco) o la caza ilegal de éstos.  Cubren una gran zona rural de cientos de kilómetros. Nos presenta a parte de su escuadrón. Nos facilita acceso al recinto y nos permite que cocinemos allí e incluso que podamos darnos una ducha de agua caliente. Nosotros le agradecemos toda la atención prestada. Poco antes de marchar, ya que han de cambiar de turno, nos da una última sorpresa: nos muestra una habitación con varias literas y nos comenta que están a nuestra disposición si queremos dormir allí. Le volvemos a agradecer tanta atención y aceptamos de buen grado el ofrecimiento.  
Cocinamos pasta con salchichas y al acabar de comer el siguiente turno entra a trabajar. Nos presentan a su jefe de servicio, un cabo del cual no recuerdo el nombre, que al momento nos hace saber que él no nos dejará dormir dentro ya que es él el encargado de ese turno y no puede arriesgarse bajo ningún concepto de que dentro de unas instalaciones policiales se alojen unos desconocidos. Nosotros le comentamos que el sargento del turno de la mañana nos había dado permiso, pero él no cede en su idea. Nosotros que queremos causar la mínima molestia posible retomamos la idea de acampar fuera y nos vamos a montar nuestra pequeña y humilde morada.
 
Allí un oficial muy agradable nos comenta que si preferimos dormir dentro no hay problema, pero nosotros como no conocemos el orden jerárquico le decimos que no queremos que exista ningún conflicto y que dormiremos en la tienda de campaña.
Ya por la tarde nos hacemos amigos de un joven muy amable y del oficial, tomamos mate y les acompañamos a darles de comer a los animales. Primero vamos a unas cuadras donde tienen cinco caballos, que son con los que muchas veces salen a trabajar por el campo, luego damos el biberón a Juancho, la tierna cría de guanaco y por último a Juanita, que se vuelve loca con la leche. Una tarde entretenida fuera de lo normal.
 

 

    
Un poco más tarde se presenta en las dependencias el segundo de a bordo. Una persona muy campechana con el que hablamos y disfrutamos de la conversación intercambiando opiniones, ideas y experiencias.
Llega la noche, cenamos un poco de pollo al horno con el habitual arroz de acompañamiento y pronto nos retiramos a la "carpa" (tal y como conocen aquí a las tiendas de acampar). Por la tarde se ha levantado mucho viento y el frío ha vuelto a asomarse, nos da que será una noche difícil, pero la temperatura dentro de la tienda de campaña es bastante estable y allí el viento no se nota.
Parece que algo me ha sentado mal de la cena y mi cuerpo me pide con urgencia expulsarlo, debo salir corriendo de la tienda después de dejarle un recordatorio a Romà de lo que puede ser vivir una guerra nuclear.
Vuelvo más relajado, dispuesto a dejarme caer sobre la colchoneta hasta el día siguiente... y así lo hago.

Mapa de ruta:

viernes, 16 de diciembre de 2016

12/12/2016 RIO GRANDE - PUNTA DELGADA (257 km.)
DURMIENDO CON UN DESCONOCIDO

Al levantarnos el desayuno ya estaba servido, se repite el mismo drama del día anterior. Coincidimos con una pareja de franceses casi octogenarios que están dando la vuelta a Sudamérica en un vehículo matriculado el año 1972.
Nos damos cuenta que hay gente mucho más loca que nosotros y que la edad no importa.
Salimos con la idea de llegar a Río Gallegos. Para ello tendremos que recorrer 257km en la moto hasta Punta Estrecha habiendo pasado nuevamente por la aduana entre Chile y Argentina, tomar un ferry que recorrerá 4'5km en 20 minutos y volver a subirnos a la moto para recorrer los 122km que nos falten, pero los planes van a cambiar! El recorrido en moto se hace difícil ya que el viento sopla con mucha intensidad tornando de dirección cuando menos te lo esperas y el frío es intenso esta mañana. Llegamos sobre las 13h al embarcadero. Hay un par de molinos eólicos que apenas dejan ver sus aspas a causa de la velocidad que alcanzan al acariciar el viento. Nos acercamos a un puesto de comida rápida y hablamos con la encargada que nos explica que de momento el puerto está cerrado a causa del mal tiempo y que no se sabe a que hora lo abrirán.
Como ya es la hora de comer y estamos helados de frío decidimos tomar algo allí mismo. Pedimos 2 "panchitos" (perritos calientes) para cada uno y de postre una especie de "conguitos" pero más grandes.
Justo al lado hay una caseta de la municipalidad que hace funciones de punto de información y refugio para los utilitarios del ferry. Entramos allí para resguardarnos del frío. En la planta de arriba hay una televisión que nos sirve a modo de distracción mientras esperamos novedades. Romà que tiene bastante sueño (¿y cuándo no?) se tira al suelo en medio de la sala, de nuevo la vergüenza ajena se apodera de mí, y aparentando una vez más la viva imagen de un "homless" en un cajero, se duerme sin problema alguno durante casi una hora.
   
Van pasando las horas y vuelvo a la calle para comprar una botella de agua. En ese momento veo llegar a dos moteros con sus "Triumph". Los saludo y uno de ellos me pide si le puedo ayudar a colocar la moto en su caballete central ya que el lateral se le había roto. Rápidamente reconozco las motos como las que estaban en el ferry de Punta Arenas a Porvenir. Les explico lo que está sucediendo y les acompaño a la caseta para que puedan comer algo. Ellos son dos brasileños que han hecho ruta desde Brasil para llegar a Ushuaia y ahora estaban de vuelta. Según nos dicen cada día recorren aproximadamente 1.000 kilómetros. Wagner, el más joven, me muestra su asiento de gel y me lo hace probar. Ronaldo, que habla un poco peor el español se mantiene un poco más al margen.
Volvemos los tres hacia la caseta y nos encontramos con Romà. Las horas siguen pasando y miramos constantemente al mar para ver si el tiempo mejora. Los molinos no bajan su intensidad de giro, el mar sigue picado y todo pinta mal. Todo ese tiempo nos da para hablar sobre muchas cosas y tratar de darle un poco de sabor a esos momentos "descafeinados". Ronaldo nos explica que ellos también estuvieron en Ushuaia el día anterior y que hoy salieron desde allí con una temperatura ambiental de dos grados, que incluso se había puesto a nevar y que las montañas empezaron a ponerse blanquecinas. Menos mal que nos dio por no quedarnos!
Han pasado seis horas desde que llegamos y allí no se ve ningún movimiento que haga presagiar que se esté acercando algún ferry. Las colas de coches y camiones que están esperando se pierde en el horizonte.
Aprovechando que en la estancia hay dos carabineros y una señora que se encarga de facilitar información a los usuarios, decidimos ir a hablar con ellos para ver si hay alguna novedad. La respuesta vuelve a ser la misma, por el momento no se sabe nada. Nosotros que vemos venir que hasta el día siguiente no zarpará ningún barco empezamos a preocuparnos por saber dónde vamos a poder dormir esa noche. Una opción sería volver hacia atrás y meternos en el primer alojamiento que encontremos pero según hemos oído decir no hay nada disponible en menos de 40 km. Por ello, Romà y yo interpretamos nuestra mejor cara de víctima y le preguntamos qué posibilidades nos queda a los motoristas para dormir esa noche. La mujer muy amablemente nos dice casi susurrando que ella debe cerrar esa caseta a las 21h, pero que podría hacernos el favor de dejarnos dormir dentro siempre que no hagamos ninguna barbaridad y la gente de fuera no nos vea pulular por las instalaciones. Nosotros con cara de sorpresa le agradecemos mucho su comprensión y le aseguramos que no tiene que sufrir por nada, que nuestro comportamiento será impoluto.
Vigilando que no se nos pase la hora de cierre, nos vamos a cenar con los brasileños a un bar que está justo al lado. Un huevo frito y unos fideos precocinados es el menú nocturno.
Volvemos a la caseta con la intención de agazaparnos por el piso superior, cuando de repente la mujer le dice a Romà que acaban de informarle que va a salir un barco. Rápidamente armamos la moto y nos vamos a la zona del muelle a esperar. Y como dice la canción de Sabina "y nos dieron, las 10 y las 11..." y ningún barco asomaba por el horizonte. Así que cansados de aguardar y con poca esperanza de encontrar la caseta abierta vuelvo a ver si me pueden explicar que está sucediendo.
En cuanto llego aún hay gente dentro de la caseta y los carabineros y la señora siguen en su interior. Me explican que justo cinco minutos después del aviso de que el barco iba a partir han recibido una llamada en la que informaban que se volvía a anular y que como nos habíamos ido no tenían manera de ponerse en contacto con nosotros.
Así que vuelvo a buscar a Romà y a los brasileños y de nuevo para la caseta con las motos.
La puerta principal está cerrada pero nos abren una puerta trasera. Por ahí entramos nuestros colchones a escondidas. Aquello se empieza a vaciar y nosotros permanecemos hablando con los carabineros hasta que ya no queda nadie. La mujer antes de irse nos facilita la clave wifi y nosotros no podemos por más que agradecerle repetidamente el gran favor que nos está haciendo.
Estrechamos lazos con los carabineros y compartimos en una agradable charla anécdotas de nuestro trabajo.
 
Al final la mujer ha cerrado varias horas más tarde de lo que le tocaba y los policías han permanecido con nosotros hasta bastante más tarde.
Finalmente nos quedamos solos y con las normas bien aprendidas de aquello que podemos y no podemos hacer. Subimos al primer piso, hay calefacción y tenemos internet, ¿qué más se puede pedir? Romà y yo preparamos las dos colchonetas hinchables y los brasileños despliegan sus chaquetas para poder dormir sobre ellas.
A la 01h unas luces en medio del mar parecen aproximarse, es un ferry que está dispuesto a hacer su trayecto. Nosotros que ya nos habíamos comprometido con la mujer que allí nos encontraríamos por la mañana, renunciamos a toda posibilidad de tomar un barco hasta el día siguiente (a más que nos había cerrado con llave).
Nos tapamos con la ropa de moto y las toallas (no teníamos nada más) y dejamos pasar la noche intentando dormir lo mejor posible...

Mapa de ruta:

jueves, 15 de diciembre de 2016

11/12/2016 RIO GRANDE - USHUAIA - RIO GRANDE (226 km. + 226 km.)
USHUAIA, EL FIN DEL MUNDO

Nuestro reloj biológico empieza a funcionar al habernos olvidado de los malditos turnos laborales. Cada día abrimos nuestros ojos en una cita puntual con las 08h de la mañana.  
Bajamos al comedor y el desayuno aún no está preparado. Aparece la encargada y va sacando a momentos los alimentos que lo compondrá: trozos de pan dentro de una bolsa, un tarro de mermelada a medio usar, un cazo de leche al fuego, café de hace días en un termo fijo... vamos, un desastre. Pero yo recuerdo a mi abuela cuando me contaba que cuando Franco la hizo presa por cantar canciones "de rojos" ella se engordó aunque la comida que servían estaba llena de bichos, y era porque comía sin mirar y siempre repetía. Pues tomando por modelo la película "la Vida es Bella", me dispuse a tomar el mejor desayuno que hubiese podido comer. Tosté unos buenos trozos de pan y generosamente les puse mantequilla y nermelada de durazno (melocotón), me serví un café con leche que estaba caliente gracias a la temperatura que tenía la leche y me lo serví todo como en los mejores restaurantes. Creo que en la vida hay que ser positivo y agradecido por todo aquello que tenemos. Con la imaginación y la disposición podemos hacer que lo peor se transforme en lo mejor!
Antes de partir en este viaje una gran persona me dijo "disfruta de todos y cada uno de los momentos que vas a vivir, has trabajado muchos años y lo tienes más que ganado". Una de las cosas que quiero mejorar es esa, ser un poco menos "enanito gruñón" para pasar a ser más "enanito feliz", ser menos perfeccionista y vivir más conforme con lo que me rodea. Me queda trabajo por delante!
Después de desayunar salimos entusiasmados con la etapa que tenemos por delante, hoy llegaremos a Ushuaia! La meta que se marcó Romà y uno de los grandes objetivos del viaje. Estamos a 220km. de conseguirlo!
Hace frío, estamos en la denominada Tierra del Fuego y empiezo a pensar que es por la necesidad de mantenerlo encendido para combatir las bajas temperaturas.
Los paisajes no cambian, nos siguen acompañando las extensas llanuras plagadas de ovejas con sus corderos, vacas, caballos trotando en libertad, algún guanaco y un par de zorrillos. Cuando apenas quedan 60km. para llegar, el panorama cambia radicalmente. Las rectas y largas carreteras se transforman en una sucesión de curvas vestidas con enormes montañas, cumbres nevadas que se insinuan al fondo y a sus pies ríos y cascadas se abren paso como en una feroz lucha intentado llegar a su destino.
Parece que los kilómetros se hacen más largos de lo que són, pero como en la vida, todo llega y todo pasa, y así llegamos a una puerta que nos parece un arco del triunfo recibiendo a los guerreros que vuelven de una guerra. A sus lados indica el nombre de la ciudad y pasamos bajo su arco sintiéndonos vencedores de una lucha contra el frío, el viento, la lluvia, las difíciles carreteras y el duro clima patagónico.
Avanzamos por la ciudad en busca del letrero que demuestra la consecución de nuestra hazaña. Sin muchos problemas lo encontramos y nos tomamos las pertinentes fotos.
 

 
Es curioso como habiendo una ingesta cantidad de sitios con vistas preciosas donde podrían haberlo puesto se decidieron por ubicarlo al lado del puerto, con los cargueros y cruceros de fondo.
Se nos ha hecho la hora de comer, llevamos preparados unos bocadillos de tortilla que dejamos listos por la mañana. Muy cerca del letrero se encuentra la oficina de turismo, me acerco para ver si hay alguna zona para poder comer resguardado del frío, y no solo tiene eso, también hay wifi y wc! Lo mejor que nos podía suceder! Allí comemos y chateamos con nuestros seres queridos para informarles que hemos llegado al fin del mundo!
Con la panza llena rehacemos el camino de vuelta a Rio Grande.
Llegamos con la idea de ver el gran clásico del fútbol Argentino, River Plate contra Boca Juniors y para la ocasión compramos un par de litronas "Quilmes" y unas patatas fritas. El partido está empezado y lo cierto es que aunque no le prestamos mucha atención lo vamos siguiendo. Parece que no queda rastro de aquellos Argentinos a los que conocimos la noche anterior, pero a la media parte aparece el más corpulento de ellos, seguidor incondicional de River" y con un gesto de alegría nos explica que están viendo el partido en su habitación porque el estado de éxtasis en el que pueden entrar en algún momento del encuentro no es apto mara compartirlo con todo el mundo.
Vemos terminar el partido con victoria y remontada incluida de Boca Juniors, 2-4. Después de asearnos nos da la hora de cenar y empezamos a preparar el pollo con arroz, como viene siendo habitual. En eso que aparecen los Argentinos, son tres, Dario, el más grande y corpulento, su hermano Esteban, hombre bajito pero robusto y Lionel, el más pillo de los tres. Empezamos a hablar sobre el partido con ellos y Esteban que es de Boca no para de chinchar a Darío. A Lionel, que parece el hermano siamés de una botella de Quilmes, hoy no le importa el resultado, él es hincha de Newels.
Cenamos en compañía de ellos en una terraza exterior que hay en el alojamiento. Nos contamos mil anécdotas y nos reímos mucho. Comparten con nosotros litros de cerveza que parecen no acabar, los vasos nunca llegan a estar vacíos y cada vez que vemos levantarse a Lionel sabemos que volverá con una nueva litrona en la mano o lo que es mejor, con un pack de 6.
 
Lionel es un comunista luchador y nos explica su teoría de por qué Argentina no avanza: "los Argentinos estamos todos locos, solo necesitamós un líder que nos haga ir a todos por el mismo camino" y divaga grandilocuentemente con las capacidades que tiene el ciudadano Argentino: "a un Argentino le das dos tomates y te hace fuego". Es todo un personaje!
En un momento de la noche Esteban desaparece cual mago lanzando una bomba de humo. Dario nos explica que todos ellos forman parte de una cuadrilla que trabaja en construcciones industriales y que a veces pasan mucho tiempo fuera de casa por trabajo. Ahora les ha tocado estar en Río Grande 20 días.
Son mil temas los que hablamos y debatimos, con los que reímos y nos ponemos serios, momentos en los que parece que podemos arreglar el mundo y otros que vivimos de manera surrealista.
Sin darnos cuenta el reloj marca más de la 1. Nos despedimos en varias ocasiones hasta la definitiva. Son unos capos!

Mapa de ruta:

martes, 13 de diciembre de 2016

10/12/2016 PUNTA ARENAS - RIO GRANDE (230 km.)
EN LA TIERRA DEL FUEGO

Al sol le hadado por madrugar, nosotros le damos la espalda hasta que un despertador tintinea a las 07h. Toca levantarse porque el ferry que nos llevará a Tierra del Fuego parte de Punta Arenas a las 09h. Desayunamos y disponemos todo en la moto con el nuevo handicap de situar la rueda en un lugar idóneo y seguro. Parece que el sitio elegido será encima de "la gorda". A poco más de las 08h partimos hacia el puerto y efectivamente, tal y como nos dijo la mujer de la limpieza, las taquillas están abiertas dando atención a las colas de viajeros que quieren comprar su boleto. Los precios son asequibles: 11.300 pesos por embarcar la moto que también (incluye el conductor) y 6.200 pesos por persona.
Una vez dentro del barco dejamos la moto en la zona de vehículos y subimos a un hall que está lleno de butacas y sofás distribudos alrededor de mesas redondas y en medio un bar en el que sirven bebidas y comida rápida. El trayecto durará 2 horas que yo aprovecho para escribir el blog y Romà editando videos.
Llegamos al puerto de Porvenir en Tierra de Fuego, es hora de retomar contacto con la carretera pero antes de salir nos percatamos que está lloviendo por lo que en previsión de lo que pueda pasar nos equipamos con la ropa para la ocasión antes del desembarco.
Mientras nos vestimos observamos a los pasajeros deambular por delante nuestro cargados con televisores nuevos de gran tamaño, neumáticos, minicadenas, etc. Evidentemente son compras hechas en la "Zona Franca" de Punta Arenas.
Ya rodamos por tierra firme pero justo salir de Porvenir empieza el ripio, una carretera que discurre paralelamente a la costa pero que su estado es bastante decente. El viento se siente como viene siendo habitual en esta zona. Nos cruzamos con muchísimos ciclistas que bien por seguro se dirigen a Ushuaia, el destino final de todo peregrino que te puedas encontrar por estos parajes. Pero algo no va bien, la rueda me pega fuerte en la espalda y mi espacio vital en la moto se ha reducido drásticamente, pese a ello decido probar a ver si conforme vayan pasando los kilómetros todo se va resituando. No abandonaremos el ripio hasta la frontera chilena, no obstante a 40km. antes de llegar encontramos un desvio que indica "Colonia de pingüino Rey". Ésta se localiza a 15km. Preguntamos a varias personas acerca de si han visto pingüinos, pero aquí cada uno contesta algo diferente, uno nos dice que no se ven, otro que es gratis, otro que hay muchos... La pasión de Romà por los animales y un amor curioso por estos bípedos tan simpáticos nos conduce hacia la pingüinera. En poco rato llegamos allí. Yo me he ido sintiendo más cómodo en la moto pero he estado sufriendo porque veía que la rueda de recambio se iba descolgando. Al parar nos damos cuenta que esa ubicación no es un lugar seguro y decidimos ponerla pegada en el exterior del cajón derecho asegurándola con dos cinchas que atamos cruzadas. Ahora sí que se ve segura y yo he ganado en confort.
Comemos un poco de chocolate y galletas y entramos en el recinto de los pingüinos. Hay tres módulos, en uno de ellos es donde atienden al turismo. La entrada cuesta 12.000 pesos que destinarán al estudio y mantenimiento del lugar. Yo lo veo una exageración pero se que Romà no está dispuesto a dejar pasar la ocasión de ver algo único. El pingüino Rey solo se avista en la Antártida y extrañamente hace años una colonia de ellos se estableció en la costa chilena. Estos pingüinos pueden medir casi 1 metro de altura y eso emociona a Romà. Acordamos que vaya él a verlos, yo le esperaré en el módulo, todo sea por el "modo ahorro", a más a mi no me llama tanto la atención. Un biólogo da una charla sobre esta especie antes de iniciar la observación. Entre otras cosas explica que estos pingüinos pueden bucear hasta 340 metros y junto los pingüinos emperador (los más grandes que existen) son los únicos que encuban sus huevos entre las patas. Pero como no estoy aquí para dar clases de biología lo voy a dejar en este punto. Cargo a Romà con cámaras de fotos y se va a la observación. Mientras lo espero vuelvo a escuchar de nuevo la charla con algún dato más que antes. Romà no tarda mucho en volver. Me explica que hay una pasarela que llega hasta una pared de madera que tiene unas ventanitas abiertas por donde se observan los pingüinos. Puedes estar tanto rato como quieras, pero según me dice éstos están muy quietos y apenas hacen nada. Se siente decepcionado porque el tamaño que tienen es mucho menor de lo que se imaginaba, no obstante está contento de haber ido a verlos aunque no haya podido abrazar a uno de ellos (algo que me repite constantemente).
 
Volvemos a la moto y con ella al ripio. Rehacemos nuestros pasos hasta el cruce y allí giramos a la derecha para seguir hasta la frontera chilena. Sin problemas en los trámites pasamos la aduana rápidamente. Extensas llanuras verdes cargadas de lanudos corderos y vacas moteadas se abre ante nuestros ojos. Tras los últimos kilómetros de ripio llegamos a la frontera Argentina. Allí se demora un poco más el paso ya que hay bastantes vehículos y autocares de ciudadanos Argentinos que aprovechando que es fin de semana y que se está en plena campaña Navideña han viajado al país vecino para hacer las compras (seguramente son los mismos que deambularon por delante nuestro en el ferry). Mucha gente ya nos avisó que los precios en Chile eran mucho más económicos que en Argentina, vamos, como hace años hacíamos nosotros en Andorra.
En cuanto llegamos al punto de control de la aduana el funcionario nos saluda con la mano y nos hace un gesto en señal de aprobación dándonos permiso para pasar. Nuevamente estamos en Argentina. Lo que era ripio de repente se torna asfalto. Los paisajes no cambian con sus largas extensiones, el viento no cesa y de vez en cuando topamos con un pequeño chubasco que no perturba nuestro avance.
Así discurren los 90 km. que tenemos hasta Rio Grande.
Es muy tarde, las 16h pasadas. Llegamos al Hostal que Romà había mirado previamente por internet "Hospedaje Argentina", la habitación doble con desayuno nos sale por 700 pesos Argentinos (unos 40€), un poco fuera de nuestro presupuesto pero en Tierra del Fuego todo es muy caro, así que nos damos por satisfechos. Para no retrasarnos más nos vamos a comer cerca del alojamiento. Hay muchos restaurantes pero después de tantear algunos precios decidimos entrar en el que creemos más económico. Pedimos dos hamburguesas completas y agua y jugo de pera para acompañar. En cuanto nos traen las hamburguesas y vemos su descomunal tamaño comprendemos que con una para los dos hay suficiente, por lo que la otra nos la llevaremos para cenar.
Al salir pasamos por un supermercado y compramos para cubrir la comida y la cena del día siguiente. Lo estamos haciendo bien!
Volvemos al hostel y nos aseamos. A las 19h ya estamos en modo descanso y nos tomamos una hora de tiempo libre antes de preparar las viandas.
A medio cenar coincidimos con dos argentinos amantes del fútbol con los que debatimos temas balompédicos al puro estilo "punto pelota"! Ellos son de Buenos Aires y están allí por trabajo, no obstante han librado dos días y están visitando la zona. ¿Su signo de identidad? La cerveza! En el congelador hay un cargamento de litronas dispuestas a ser ingeridas aquella noche.
Nos retiramos a descansar ya, el día ha sido largo y en nuestra mente asoma uno de los grandes retos del viaje, llegar al fin del mundo, llegar a Ushuaia!!

Mapa de ruta:


domingo, 11 de diciembre de 2016

09/12/2016 PUERTO NATALES - PUNTA ARENAS (247 km.)
¿PODEMOS CARGAR ALGO MÁS EN LA MOTO?

Después de levantarnos y desayunar nos despedimos de nuestros amigos franceses, son muy agradables y nos tomamos alguna foto antes de salir de recuerdo.
Aunque hace sol hace mucho frío, el viento sopla fuerte en esta zona. A un par de kilómetros alcanzamos a Raoul que ha salido un poco antes que nosotros. Va montado en su bicicleta dando una cadencia de pedaleo lenta pero constante, nos deseamos suerte en el camino.
La carretera no nos aporta nada relevante, el viento sopla muy fuerte, incluso en una ocasión casi nos lanza a la cuneta llevándonos al carril contrario, pero Romà con sus fuertes brazos y ese torso esculpido cual los antiguos personajes mitológicos (creo que he exagerado un poco ahora) logra mantener con fuerza la posición y devolver la moto a su dirección correcta.
Sin más sustos y habiendo hecho una parada para recuperar temperatura y comer unas galletas seguimos ruta hasta llegar a nuestro destino. Romà que ya había mirado un alojamiento por internet llega directo como si se conociese el camino de toda la vida. Picamos a la puerta del  "Hospedaje Costanera del Estrecho" y un hombre muy amable nos informa que dormir con desayuno en habitación compartida nos saldrá por 12.000 pesos a cada uno y que podemos aparcar la moto en su jardín privado.
Una vez descargamos la moto nos vamos al bar más típico y recomendado de Punta Arenas, el "Kiosko Roca" un negocio familiar que lleva sirviendo lo mismo desde hace más de 100 años, unos mini sandwich de chorizo con mayonesa o con queso (choriqueso) que se acompaña con un batido hecho a base de leche y plátano. La mezcla me resulta un tanto asquerosa, pero si es lo que todo el mundo toma ahí haremos lo mismo.
El local es sencillo, está a rebosar de gente. Hay mil adornos del club de fútbol "Universidad de Chile" más conocido como la "U" ". Pedimos tres bocadillitos de cada y aunque está bueno me resulta empalagoso, el último me cuesta acabarlo. Sería comparable a los bocadillos de sobrasada con queso de Menorca,  muy parecido en sabor. El precio es muy económico, apenas 5.000 pesos entre los dos.
De ahí nos vamos a comprar al súper para la cena. Pechuga de pollo con arroz. Ya veis que nuestra dieta no es muy variada, pero a los dos nos gusta y no tenemos problema en repetir menú.
Volvemos al Hostel y parece que la mezcla de la comida ha surgido su efecto. Debo visitar al "Sr. Roca" con urgencia. Ya decía yo que aquello no podía ir a "buen puerto".
Ya con el estómago menos revolucionado entablamos conversación con el dueño del Hostel que nos explica que hay una zona cercana donde se puede comprar sin impuestos y que hay de todo, se llama "Zona Franca" y muy cerca está la naviera donde podemos comprar los pasajes para el ferry que nos llevará a Porvenir.
Decidimos que después de una siesta iremos a ver si encontramos una máquina de cortar pelo y neumáticos para la moto.
Una vez allí hay tiendas de todo, desde bazares hasta concesionarios de vehículos. Por 9.000 pesos compramos una máquina sin cables que nos convertirá en el futuro "Rupert" de Sudamérica. Les preguntamos por alguna tienda de neumáticos de moto y nos informan que allí al lado hay una. Toda la "Zona Franca" está a rebosar de gente y coches, se nota que llega Navidad y que el consumismo está presente en todas partes. Llegamos a la tienda indicada pero está cerrada. Justo ahí hay tres "motoqueros" argentinos que nos explican que muy cerca, en la calle Ona con la calle Ovejeros hay un taller que se encarga de la reparación y venta y cambio de neumáticos de las BMW. El taller se llama "MotoAventura" y nos explican que los neumáticos en Argentina pueden costar el doble que en Chile. Pese a que el neumático trasero apenas tiene 4.000 kilómetros se empieza a ver su desgaste y aunque intentaremos alargarlos hasta Buenos Aires allí será necesario cambiarlo y hacerle una puesta a punto a nuestra "querida".
Sin problema encontramos el taller. El encargado nos ofrece los mismos neumáticos que llevamos, el trasero cuesta 154.000 pesos (220€) y el delantero 85.000 (120€). No obstante revisa la moto y en un acto de sinceridad nos aconseja comprar solo el trasero ya que el delantero está en muy buenas condiciones y realmente la moto donde sufre es detrás. La carga que debe aguantar la moto es la siguiente: 2 maletas laterales cargadas con nuestra ropa, encima de éstas una colchoneta hinchable y un bidón con 4 litros de combustible y en la parte trasera sobre una bandeja "made in our mind" una bolsa cargada con recambios de la moto, herramientas, chubasqueros, elementos electrónicos, tienda de campaña, etc. A parte el peso de Romà y mío. Calculamos que el total debe ser de unos 46 kg. de carga más unos 140 kg. de peso corporal! Es decir unos 185 kg que debe soportar casi en su totalidad el neumático trasero.
Nos acercamos al cajero más próximo que hay ya que no cobra con tarjeta y en breves minutos estamos de vuelta. Ya está en nuestro poder el neumático! Lo deberé cargar yo sobre mi hombro ya que no habíamos contado con ello y no hemos cogido ninguna cincha ni nada para transportarlo.
En esas condiciones nos dirigimos a la naviera Austral para ver si podemos comprar los pasajes. Está cerrado y una señora de la limpieza nos informa que el ferry que va a Porvenir sale a las 09h y que las taquillas las abrirán a las 08h. Le agradezco la información y nos volvemos al Hostel.
Al llegar pico a la puerta pero nadie me contesta, insisto picando con los nudillos y nada. Romà me muestra otra puerta y realizo las mismas acciones y nadie responde por lo que finalmente opto por saltar la valla de 2 metros de alto que cerca el jardín ya que hay una puerta interior que da a la cocina y está abierta. En cuanto entro a la casa la dueña me asalta y me pregunta "¿qué has sido tú quien ha saltado?". Le pido disculpas y le explico lo sucedido. Se le ve claramente que no le ha hecho gracia, pero también muestra cara de comprensión ante lo sucedido.
Como cada noche nada difiere del día anterior, preparamos y tomamos la cena, me doy una ducha, tenemos el "MHA" y nos acostamos, mañana toca madrugar...

Mapa de ruta:
08/12/2016 PUERTO NATALES
PARQUE NACIONAL DE TORRES DEL PAINE

Aunque una de mis ilusiones era hacer el circuito de la "W" del Parque Nacional de Torres del Paine finalmente he tenido que renunciar a ello. Ese circuito te puede llevar entre 3 y 4 días para recorrerlo y debes ir bien equipado porque el tiempo es muy cambiante, en un día puedes vivir las cuatro estaciones del año. Nosotros no vamos preparados para la ocasión, ni siquiera tenemos mochila. Los precios dentro del parque son abusivos, tanto la entrada (21.000 pesos para turistas, 5.000 los chilenos), como los alojamientos, así como el alquiler de cualquier artilugio que necesites para poder hacer el circuito (sacos de dormir, carpas, hornillos, etc.) se escapan de nuestro presupuesto en modo ahorro. Entre eso y que el tiempo apremia ya que el 24 tenemos que estar en Buenos Aires (es el día que llega la novia de Romà porque viene a pasar unos días con él) decidimos no entrar, no obstante las impresinantes vistas del parque no nos las queremos perder, así que nos levantamos decididos a recorrer los 120 kilómetros que separan Puerto Natales del Parque Nacional.
El día acompaña, el sol brilla aunque alguna nube amenaza con dar un vuelco a la situación. Somos afortunados, tendremos unas vistas claras a los picos más conocidos de la Patagonia. Desayunamos y nos roneamos un poco encantándonos en exceso. Cuando nos damos cuenta son casi las 11, es hora de ponernos en marcha! Es agradable montar en moto con el día que hace. En cuanto pasamos el pueblo de Torres del Paine se empieza a vislumbrar a lo lejos un conjunto macizo de roca que se eleva en media de las llanuras, ahí lo tenemos. Cuanto más nos acercamos más impresionante se ve. Pasamos por un mirador con una laguna azul basalto que contrasta con el azul celeste del cielo separados por las Torres en el horizonte.
 
Pasamos por caminos cargados de guanacos que se pelean entre ellos utilizando los escupitajos a modo de arm y de vez en cuando nos cruzamos con un choique rodeado de decenas de crías. La imagen es idílica.
         
A la puerta del parque hay un lago con unas vistas impresionantes, allí decidimos parar para comer.
 
Aprovechamos que el tiempo acompaña para tomar unas cuantas fotos.
 

 

 

 
El aire que estaba calmado empieza a soplar fuerte y debemos resguardarnos en una caseta cerrada para poder preparar los bocadillos. Comemos y después de ello retomamos camino de vuelta al Hostel. Esa noche también la pasaremos en el "Hostal Mary" porque hacer una nueva etapa sería demasiada moto y al haber quitado los 3 días de trekking hemos ganado algo de tiempo (y dinero). Antes de llegar al hostel pasamos por el súper para comprar lo que va a ser nuestra cena, unas pechugas de pavo que acompañaremos con arroz.
Ya queda poco que contar, lo habitual de cada día: aseo personal, cena, charla con nuestros amigos franceses, "MHA" y a dormir sea dicho!

sábado, 10 de diciembre de 2016

07/12/2016 EL CALAFATE - PUERTO NATALES (355 km.)
EL GRAN GLACIAR "PERITO MORENO"

Nos despertamos pronto ya que Thiago se ha levantado a las 07:30 y las tablas del suelo crujen estrepitosamente. Desayunamos juntos y nos facilitamos los teléfonos por si cuadra vernos cuando estemos en Buenos Aires.
Hoy vamos a ir a ver una de las atracciones estrella de nuestro viaje, el glaciar "Perito Moreno". Tenemos 50 km. para llegar al parque y una vez dentro 25 más para toparnos con esa maravilla de la naturaleza.
La entrada cuesta 330 pesos argentinos por cabeza. Accedemos y serpenteamos por una carretera de curvas hasta llegar a un primer mirador desde donde vemos por primera vez el glaciar. Se puede intuir su enormidad. Más adelante paramos en un segundo mirador y tomamos alguna foto, no obstante estamos impacientes en poder verlo de cerca.
Rápidamente llegamos al estacionamiento para vehículos. Allí dejaremos la moto y un autobús del parque nos acercará al comienzo del circuito de las pasarelas. En apenas 5 minutos estamos situados delante de un cartel informativo de las rutas que se pueden hacer, nosotros haremos la sencilla, una hora aproximadamente para recorrerla. Al poco de empezar a caminar, la majestuosidad del glaciar se abre delante nuestro.
La longitud del "Perito Moreno" es de 250 km2 y la altura visible del hielo es 70 metros, el equivalente a un edificio de 30 pisos!
 
Las vistas son increíbles, los tonos azules que desprende el hielo endulzan la mirada de quien lo mira.
Nos quedamos boquiabiertos con el espectáculo que estamos viendo.
De vez en cuando se oyen fuertes estruendos, son el resultado del desprendimiento de grandes bloques de hielo que se desploman de la gran masa helada que forma el "Perito Moreno".
Después de pasear por las pasarelas y verlo desde diferentes ángulos damos por terminada nuestra visita.
Nos volvemos hacia el Hostel donde comeremos unos bocadillos que hemos dejado preparados y recogeremos nuestras maletas que hemos dejado guardadas en la recepción. Mientras nos despedimos de los trabajadores una pareja que tendrían unos 70 años le comentan al recepcionista que han sido unos días maravillosos, pero que lo mejor fue saltar en paracaídas con las vistas del glaciar bajo sus pies. Nos quedamos sorprendidos de admiración tras el comentario.
Ya por la tarde emprendemos camino hacia la localidad de Torres del Paine con la idea de alojarnos allí e ir al día siguiente al famoso parque que lleva su mismo nombre. Para ello tenemos que entrar de nuevo a Chile ya que el parque está en su territorio. Tenemos 212 km. por delante de carretera asfaltada, no hay nada que temer... nada hasta que me empiezo a extrañar de no ver ningún letrero que anuncie el parque nacional, ¿se habrá confiado demasiado "orientator man"? Llegamos a una gasolinera y aprovecho para mirar en el google maps donde nos encontramos y sí, nos hemos desviado unos 70 kilómetros al este. Romà no se lo puede creer, pero así es. La seguridad de Romà lo llevó a no poner el gps. Claro, como su efectividad hasta el momento era de un 100% de acierto lo normal era que llegásemos al destino "al tiro". Así que, yo que soy un desastre en temas de orientación no diré nada al respecto, está claro que si fuese por mí aún estaríamos dando vueltas en Isla de Pascua.
Aunque eran las 18h (aquí hasta las 22h no oscurece) parecía casi de noche, el cielo estaba muy tapado y hacía mucho viento, el frío se había intensificado y la carretera se estaba haciendo pesada ya que estábamos haciendo casi 100 kilómetros de más de lo que teníamos previsto.
Llegamos a la frontera Argentina donde una vez hechos todos los trámites nos comentan si no nos entregaron una hoja de entrada de vehículo en la anterior frontera Argentina. Le explicamos que no nos dieron nada y que tan solo nos sellaron el "permis du pasage". Un nuevo fallo de las administraciones! No nos pone impedimento en pasar pero nos recuerda que la próxima vez que entremos en territorio Argentino nos lo deberán entregar.
En un par de kilómetros encontramos la frontera Chilena. Hacemos todos los trámites y hablamos con un amable trabajador de agricultura y ganadería de aduanas. Le consultamos si hay algún alojamiento cerca. Nos explica que en el mismo pueblo de la frontera, Cerro Castillo, hay un alojamiento. Él mismo llama para ver si tienen disponibilidad y le comentan que está lleno, pero que de camino a Puerto Natales, a unos 15 km. hay otro hotel. También le preguntamos por si sabe cual es la siguiente gasolinera que podemos encontrar y nos dice que en 100 km. a la redonda el único sitio donde hay gasolina es en Puerto Natales, que ni en el parque de Torres del Paine ni nada, solo en esa ciudad.
Una vez dadas todas las explicaciones y nosotros estarle muy agradecidos por ello el joven se pone a su labor y nos acompaña para ver que en la moto no pasemos ningún alimento o animal que esté vetado en su país. Le explicamos que tenemos una palta (aguacate) y un plátano. La palta la deja pasar, pero el plátano no, así que nos da la opción de botarlo (tirarlo) o comérnoslo allí. Yo, como bien me ha educado mi madre, "la comida no se tira que hay mucha hambre en el mundo" decido compartirlo con Romà, como buenos "hermanos".
Ya, sin la posibilidad de que cultivemos en el país grandes extensiones de plataneras nos abren la puerta de entrada a Chile.
Puerto Natales nos queda a 60 km. al sur de la frontera, el parque de Torres del Paine a unos 60 km. al norte. Vamos justos de gasolina y alojarse en el parque es muy caro. Con todos esos datos la elección está clara, iremos a Puerto Natales a pasar la noche.
En algo más de media hora llegamos y le damos de beber a nuestra querida compañera. Buscamos por las inmediaciones un alojamiento y muy cerca encontramos el "hostal Mary".
La noche con desayuno nos sale por 26.000 pesos los dos. El sitio es súper curioso, está sobreadornado con motivos navideños, muñecos por todas partes, peluches, fotografías y mil y un detalles que sería imposible reflejar en un escrito. Nos atiende un chico que habla todo el rato gesticulando como si no entendiésemos el castellano. Nos acompaña al primer piso subiendo una escalera que tiene un muñeco adornando cada escalón que pisamos. Nos muestra la que será nuestra habitación, tiene tres camas, es bastante grande y también tiene sus propios ornamentos.
El joven nos comenta que si queremos cenar hay un local que se llama "La Picada del ShaGy" donde hacen comida para llevar a domicilio y que por 7.000 pesos más 2.000 de transporte, podríamos cenar una "Picada premium" que es una mezcla de patatas, chorizo, carne de vacuno, pollo y queso, alimentos de primera calidad. Aceptamos el ofrecimiento y él se encarga de hacer el pedido y de írnoslo a buscar.
Nos aseamos y la comida ya la tenemos en la mesa.
Es un plato muy calórico, todo frito y con bastante aceite. Posiblemente sea un clásico de la comida rápida de Chile.
Coincidimos en el hostal con unos cuantos huéspedes, la gran mayoría franceses. Entablamos conversación con Raoul, un jubilado cuyos padres son españoles y que está recorriendo en bicicleta desde Santiago a Ushuaia. También conocemos a un matrimonio francés, ella era profesora de castellano antes de jubilarse. Están recorriendo Chile y Argentina en autobús.
Esta es la riqueza de viajar, conocer a gente de todas las nacionalidades y de todas las edades que te dan una gran lección: no importa ni la edad ni tu condición ni tu nacionalidad, lo que importa es tu forma de ser y de enfocar la vida! Siento una profunda admiración por ellos.
Nos retiramos a nuestra habitación, es hora de "MHA" y luego a dormir. Mañana nos esperan los gigantes del Paine!

Mapa de ruta: